El Real Valladolid vuelve a perder y encadena en Albacete su tercera derrota consecutiva

Zozulya anota el 2-0

Otro mal partido del Pucela le condenó en el campo de un recién ascendido, que se impuso por 2-1.

ALBACETE: Tomeu; Chus Herrero, Saveljich, Gafoor; Arroyo, Dani Rodríguez, Jon Erice, Néstor Susaeta (De la Hoz, min. 76), David Morillas; Espíndola (Bela, min. 73) y Zozulya (Aridane, min. 83).

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Calero, Deivid (Míchel, min. 58), Moyano; Borja, Luismi, Anuar; Iban Salvador (Villalibre, minuto 70), Mata y Óscar Plano (Toni, min. 58).

GOLES: 1-0, minuto 19: Zozulya; 2-0, minuto 67: Zozulya; 2-1, minuto 71: Villalibre.

ÁRBITRO: Ais Reig. Mostró tarjeta amarilla a los locales Saveljich y Espíndola, y a los visitantes Antoñito e Iban Salvador.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 18 de LaLiga 1|2|3.

Una victoria en los últimos 11 partidos y tres derrotas consecutivas es el paupérrimo bagaje de un Real Valladolid que continúa cuesta abajo, de culo y sin frenos. Una vez más, el planteamiento de Luis César no sirvió para ganarle la partida al entrenador rival, ni los jugadores blanquivioletas impusieron su ley sobre el terreno de juego. Así, contra el Albacete perdieron por 2-1.

 

En un inicio frío, como el tiempo en estos últimos días, el Real Valladolid trató de llevar el mando. Pero el juego no era nada fluido y, además, el Albacete enseñó los dientes en una rápida acción entre Espíndola y Zozulya que no llegó a buen puerto, ya que Masip se anticipó.

 

Óscar Plano se animó y, con dos disparos desde fuera del área, dio los primeros avisos. El segundo de ellos fue el que más cerca estuvo de la portería, en una jugada en la que Mata pidió penalti cuando le dejó el balón para que su compañero lo pegara. Así, el Pucela se vino arriba poco a poco y, lo más importante, empezó a encontrarse en el campo.

 

Una jugada colectiva también estuvo cerca de terminar el gol, pero Chus Herrero molestó lo justo a Plano para que este no disparara bien. Precisamente, el central exblanquivioleta fue parte protagonista poco después, pero en el otro área. Sacó un centro sin oposición y Zozulya lo remató de cabeza a la jaula.

 

Golpetazo a Luis César y a los suyos justo antes del minuto 20 y de nuevo tras perdonar sus ocasiones. El desconcierto en el conjunto pucelano casi le cuesta el segundo poco después, en un error grave de Calero que dejó a Espíndola solo ante Masip. El blanquillo esquivó la salida del portero, pero cruzó demasiado su disparo.

 

Y es que el 1-0 no solo dejó helado al Real Valladolid, ya que una de las vallas se venció cuando Zozulya se acercó a celebrar su gol a uno de los fondos y los servicios sanitarios tuvieron que intervenir. Pero las circunstancias hicieron que el calor estuviera presente. Mata puso a prueba a Tomeu Nadal y Calero se quedó con la miel en los labios en un balón que no pudo mandar a la red porque un defensor se lo impidió.

 

 

En ataque el Pucela continuó con ganas, aunque siguió teniendo problemas atrás. Deivid tuvo que despejar un balón peligroso de Morillas y la tensión volvió a mascarse en la zaga blanquivioleta. Porque el paso por vestuarios no sirvió de mucho, ya que los defensores visitantes continuaron concediendo facilidades a su rival en el inicio de la segunda parte.

 

La impotencia llevó a Luis César a realizar un doble cambio, en el que Toni y Míchel entraron por Óscar Plano y Deivid. Luismi retrasó su posición y el Real Valladolid recuperó el tradicional 1-4-2-3-1, aunque con Míchel y Anuar intercambiando posiciones y volcando todo el ataque en la banda derecha, pero finalmente todos terminaron agolpándose en el centro.

 

LA PUNTILLA

 

De muy poco sirvió, puesto que a los pocos minutos el Albacete logró el 2-0. Morillas se marchó de Antoñito y puso un balón al segundo palo, donde Calero no pudo llegar, para que Zozulya firmara su doblete particular. Otro golpe de impotencia para un equipo perdido y que no terminaba de encontrarse.

 

Aunque al Pucela le quedaban todavía algo más de 20 minutos y vio la luz gracias a una jugada afortunada. Villalibre, recién entrado, metió un balón al área pequeña y, tras golpear en dos defensores, acabó en la red. El 2-1 animó a los blanquivioletas, que, en muy poco tiempo, pudieron pasar del 2-0 al 2-2, pero el delantero vasco remató fuera un buen centro desde la derecha, cuando se cantaba el gol.

 

El ariete creó más peligro en el tiempo que estuvo en el campo que todo el equipo junto en el resto de minutos. No era el día tampoco este sábado, algo a lo que ya está acostumbrado, y en la recta final pudo encajar el tercero, más que encontrar su segundo.

 

La derrota hunde todavía más al Real Valladolid, que sigue estancado en los 23 puntos y cada vez con más cara de mirar hacia abajo para evitar el descenso que de pelear por regresar a Primera. Pero el fútbol ofrece muchas oportunidades, y al conjunto blanquivioleta le concede la ocasión de disputar en Zorrilla los dos últimos partidos del año. Los rivales, el Lorca y el Zaragoza podrían ser las víctimas perfectas, pero con este equipo nunca se sabe.

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