El Real Valladolid suma otro punto, pero sigue sin gol

El meta Remiro desbarata una ocasión blanquivioleta. A. Mingueza.
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El Pucela acumula cuatro jornadas sin marcar tras empatar contra la Real Sociedad (0-0) en otro partido con poca chispa en ataque.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Olivas, Sali, Nacho (Porro, min.66); Hervías (Óscar Plano, min.71), Míchel, San Emeterio, Toni; Sandro (Anuar, min.81) y Sergi Guardiola.

REAL SOCIEDAD: Remiro; Gorosabel, Llorente, Le Normand, Monreal; Guevara, Merino, Odegaard; Portu (Barrenetxea, min.90+1), Willian José (Isak, min.69) y Oyarzabal.

ÁRBITRO: González Fuertes, asistido en las bandas por Rodríguez Moreno y Carreño Cabrera y en el VAR por Melero López. Mostró tarjeta amarilla a los visitantes Le Normand, Oyarzabal, Isak y Llorente.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 16 de LaLiga Santander, disputado en el Estadio José Zorrilla ante 18.654 espectadores.

Otra jornada sin marcar para el Real Valladolid -ya van cuatro-, pero otro punto que le coloca con 19. El Pucela mostró un día más su falta de efectividad en ataque, aunque supo aguantar las acometidas de una Real Sociedad superior que también fue incapaz de superar a Masip. De hecho, el portero blanquivioleta no resultó tan vital como Remiro, que sacó la más clara a un desacertado Guardiola. Ninguno de los dos pudo y el partido acabó como empezó: 0-0-

 

Sergio González se atrevió a sentar a Óscar Plano cuando parecía intocable. Un gesto de que nunca es tarde, ya que el madrileño no venía cuajando buenos partidos. Igual que un Míchel que continuó por el mal camino, el de las decisiones erróneas. De sus botas pudieron nacer dos buenas ocasiones para los blanquivioletas, pero en ambas se mostró muy desacertado.

 

Dos acciones de desesperación y de lo poco potable del Pucela en la primera mitad, junto al lanzamiento de falta de Hervías que se estrelló en la parte superior del larguero. El riojano y Toni lo intentaron por sus respectivas bandas -derecha e izquierda-, pero no llegaron a buen puerto; también por la poca participación de Sandro y, sobre todo, Guardiola.

 

Mientras, la Real Sociedad se fue haciendo con el control poco a poco y creó ocasiones para poner a prueba a Masip, aunque las más peligrosas se marcharon cerca de su portería, en sendos cabezazos de Le Normand y Monreal. Ninguno de los dos equipos pareció estar nervioso por la poca productividad, y es que quizá pudo afectarles la hora de la siesta, ya que el primer acto no fue para nada entretenido.

 

Entre los bostezos, Sandro hizo el último intento antes del descanso, en un centro de Toni, pero su cabezazo salió demasiado bombeado y se marchó por encima del larguero. Un aviso que no tuvo continuidad tras la reanudación, ya que el Pucela siguió a merced de un rival que se animó con el paso de los minutos.

 

Willian José perdonó una ocasión muy clara tras un cambio de juego espectacular de Odegaard, y a partir de esa acción la Real encerró al conjunto blanquivioleta con varios saques de esquina consecutivos. Mikel Merino se encontró un balón en el corazón del área, pero no supo aprovecharlo, por lo que la afición local, que mantuvo la respiración, pudo resoplar de alivio.

 

Y, prácticamente, de la posible tragedia pasó a una alegría de escasa duración, puesto que Sandro arrancó en posición de fuera de juego su carrera para plantarse solo ante Remiro, al que batió. El linier lo tuvo claro y, después de una breve revisión en el VAR, el partido continuó. Pero la película ya se encontraba en la parte más animada.

 

Aunque hubo malas noticias para el Real Valladolid, que perdió a Nacho por lesión. Pedro Porro entró en su lugar y Moyano pasó al lateral izquierdo. Sergio se animó con los cambios y, poco después, dio entrada a Óscar Plano por Hervías. En la jugada siguiente, Guardiola dispuso de la más clara para los blanquivioletas, pero el delantero sigue gafado y disparó contra Remiro cuando solo tenía al portero delante.

 

Punto de inflexión para una Real que apretó y llevó más peligro. Por fortuna para los blanquivioletas, los disparos de Isak y Oyarzabal no encontraron portería, aunque el de este último salió muy cerca de la meta de Masip. Viendo el panorama y todavía con diez minutos por delante, Sergio quitó a Sandro y dio entrada a Anuar para reforzar el centro del campo.

 

Sufrió bastante el Pucela en la recta final, aunque antes de ella Remiro tuvo que sacar un peligroso balón tras una falta de Míchel. A partir de ahí, Sali se hizo enorme y evitó el gol de una Real que lo buscó con insistencia. Pero el ghanés, sobre todo en una acción al suelo en la que impidió que Isak se quedara solo ante Masip, resultó vital para que los blanquivioletas aguantaran el 0-0 y sumaran otro punto.

 

Con 19 en el casillero, aunque con cuatro jornadas sin marcar, los de Sergio González visitan el próximo domingo (12:00 horas) al Getafe.