El Real Valladolid se duerme en Huesca

Raúl de Tomás en una acción en El Alcoraz durante la temporada pasada

No terminó de entrar en un partido soporífero, en el que el conjunto oscense mostró más por llevarse la victoria que acabó logrando con un gol en la recta final (1-0).

SD HUESCA: Herrera; Akapo, Í. López, David, César (Brezancić, min. 79); Melero, Aguilera; González (Kilian, min. 61), Samu Sáiz, Ferreiro; y Borja Lázaro (Vinícius, min. 66).

 

REAL VALLADOLID: Pau Torres; Moyano, Álex Pérez, Guitián, Balbi (Drazic, min. 82); Leão, Jordán, Sergio Marcos (Ángel, min. 52), Míchel; Jose (Juan Villar, min. 60) y Raúl De Tomás.

 

GOL: 1-0, minuto 81: Ferreiro.

 

ÁRBITRO: Pérez Montero. Mostró tarjeta amarilla al local Melero y a los visitantes Raúl de Tomás, Moyano y Juan Villar.

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la Jornada 28 de LaLiga 1|2|3. Alrededor de 3.000 espectadores presenciaron el encuentro en El Alcoraz.

El Real Valladolid dejó una pésima imagen en El Alcoraz, donde continúa sin ganar. Perdió como visitante -una vez más- frente a un Huesca que no tuvo que cuajar una excelente actuación para llevarse los tres puntos. Simplemente le valió con querer más el triunfo, que acabó consiguiendo en los instantes finales, merced a un gol de Ferreiro que colocó el 1-0 final.

 

La primera parte no pasará a la historia por ser la más atractiva. Contagiados por el horario de la siesta, ambos conjuntos no mostraron su soltura en el inicio. Solo dos disparos lejanos de Míchel y Raúl de Tomás inquietaron un poco a los locales, que respondieron de la misma manera, por medio de Ferreiro.

 

El Pucela estuvo bien plantado el Pucela y trató de llevar el timón. Pero los ataques fueron demasiado estáticos y para crear peligro tuvo que mover rápido el balón.

 

El Huesca comenzó a ganar protagonismo y a robarle la pelota al Pucela, pero tampoco encontró espacios. Samu Sáiz probó fortuna desde lejos y Pau atrapó el esférico sin problemas. La primera parte se fue sin mucho que destacar y con los dos conjuntos dándole vueltas a su actuación para mejorar.

 

Nada más regresar de vestuarios, Sergio Marcos tuvo que abandonar el campo por lesión y Ángel entró en su lugar. El madrileño volvió a la etapa pasada en la que actuaba como un atacanta más. Aunque las dos oportunidades del Pucela llegaron por la banda derecha. La primera, tras un centro de Míchel que cabeceó De Tomás y atajó Sergio Herrera. Poco después, el propio Míchel no acertó a rematar un balón que llegó desde la derecha, en una ocasión muy clara.

 

A partir de ahí el equipo de Paco Herrera perdió fuelle y empezó a rondar el área visitante. El Huesca pidió un penalti de Guitián a Borja Lázaro que sí pareció y la decisión de no señalarlo dejó sorprendido al delantero. Pero su equipo siguió a lo suyo y Pau tuvo que despejar de puños una volea de Ferreiro.

 

Los dos equipos se dieron una pequeña tregua, ya que no eran capaces de meterse mano. Pero el partido entró en la recta final y el Huesca volvió a apretar. Akapo mandó un balón al palo y Ferreiro cazó el rechazo para mandarlo a la red. El 1-0 supuso un golpe duro para los blanquivioletas, que más tarde pudieron encajar otros dos goles en sendas ocasiones de Vinícius Araujo, cedido por el Valencia.

 

Ni siquiera el tanto en contra espabiló a los de Herrera, que llegaron a encajar el 2-0, pero el línier levantó la bandera cuando Vinícius lo estaba celebrando y no subió al marcador. No hubo tiempo para más y el Real Valladolid terminó con esa imagen triste de un equipo sin garra y sin nada.

 

Tras perder el partido, el golaveraje particular y el séptimo puesto, todo ello en favor del Huesca, la próxima jornada recibirá al líder, un Levante UD que va lanzado a Primera. Será el sábado 11 de marzo, en el Estadio José Zorrilla, a partir de las 18:00 horas.