Cyl dots mini

El Real Valladolid se da un festín en Soria y acaricia el ascenso

Los blanquivioletas celebran el 0-1 de Kiko Olivas. LALIGA

El Pucela ganó por 0-3 al Numancia y dio un paso de gigante hacia primera, que espera ser definitivo el próximo sábado (20:30 horas) en Zorrilla.

CD NUMANCIA: Aitor; Markel, Escassi, Gutiérrez, Saúl; Íñigo Pérez, Diamanka; Valcarce (Nacho, min.46), Pere Milla (Julio Álvarez, min. 74), Marc Mateu (Higinio, min.59); Guillermo.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano (Hervías, min.56), Kiko Olivas, Calero, Nacho; Borja, Anuar; Antoñito, Óscar Plano (Toni, min.89), Gianniotas (Ontiveros, min.79); Mata.

GOLES: 0-1, minuto 36: Kiko Olivas; 0-2, minuto 58: Hervías; 0-3, minuto 67: Óscar Plano.

ÁRBITRO: Prieto Iglesias. Mostró tarjeta amarilla a los locales Valcarce, Íñigo Pérez y Gutiérrez, y a los visitantes Mata y Toni.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la ida de la final por el ascenso a Primera, disputado en Los Pajaritos (Soria) ante 8.069 espectadores, de los que casi 500 eran aficionados blanquivioletas.

El Real Valladolid sigue lanzado hacia Primera. No entiende de retos, ni que el Numancia haya sido uno de los mejores locales de la temporada. La llegada de Sergio González cambió todo y los blanquivioletas dieron un paso de gigante para el ascenso. Los goles de Kiko Olivas, Hervías y Óscar Plano valieron un importante triunfo (0-3) para completar la mitad del objetivo.

 

Ninguno de los dos equipos salió con miedo; todo lo contrario, se buscaron desde el inicio. El ritmo fue alto y con llegadas a ambas áreas. Masip y Aitor Fernández tocaron balón desde ese momento, para que no se enfriaran, algo que parecía difícil por la temperatura en Soria y por el ambiente en Los Pajaritos.

 

El Pucela dispuso de la primera clara, en una falta lateral de Gianniotas que se envenenó y que Aitor tuvo que despejar a córner. El griego y Antoñito fueron las grandes novedades del once, puesto que Sergio dejó en el banquillo a Toni y a Hervías. La otra cara ‘nueva’ fue la de Anuar, quien ocupó el lugar en el centro del campo del lesionado Míchel.

 

Rápidamente respondió el Numancia en una jugada desafortunada del Real Valladolid y tras la que se pudo producir un mano a mano, pero finalmente el pase de Valcarce no fue bueno y la zaga blanquivioleta lo cortó. Los rojillos ganaron protagonismo con el balón y tuvieron momentos de dominio. Se gustaron con la pelota y, en una buena combinación, Saúl puso un centro al área que Guillermo cabeceó centrado. Masip lo atrapó y el estado gritó “¡uy!”.

 

Mata cayo demasiadas veces en fuera de juego, fruto de la buena organización defensiva de los jugadores numantinos, que construyeron una especie de muralla con Aitor al mando. El portero atrapó sin problemas una falta lanzada por Óscar Plano; a lo que el conjunto local no tardo en contestar, obligando a salir a Masip hasta casi el borde del área para impedir el remate de Marc Mateu.

 

Pero la muralla numantina se derrumbó en el minuto 36, cuando Gianniotas puso un centro desde la banda izquierda que Kiko Olivas cabeceó a la red sin oposición, aprovechando el desbarajuste defensivo. Un 0-1 que llenó de alegría a los casi 500 aficionados blanquivioletas desplazados a Soria, a los que no pudieron ir y a Valladolid entera.

 

Quiso aprovechar el momento el Real Valladolid y rozó el segundo poco después, pero Mata remató forzado un centro desde la derecha y Aitor se quedó con el balón. El partido entró en la recta final de la primera mitad y no ocurrió nada más destacable, por lo que en la segunda el Pucela debía de tratar de tener todo controlado para, al menos, mantener el resultado.

 

La segunda mitad comenzó con el primer cambio del partido. Arrasate quitó a Valcarce, con tarjeta y peligro de ver la segunda, y dio entrada a Nacho. Mientras, Sergio se vio obligado a mover el banquillo por la lesión de Moyano, aquejado del muslo derecho. Así, Hervías le sustituyó y Antoñito retrasó su posición al lateral.

 

El riojano demostró estar tocado por una varita y marcó de falta por tercera semana consecutiva. Esta vez no fue por la escuadra, sino en un lanzamiento lejano que botó y sorprendió a Aitor, quien no vio la pelota. 0-2 a los 58 minutos y la locura blanquivioleta se hizo un poco más grande.

 

Para que lo hiciera todavía más hubo que esperar nueve minutos. Mata lo mismo te marca 34 goles que te mete una asistencia para dejarte solo ante el portero. Así ocurrió en el 0-3, en el que dejó a Óscar Plano en el mano a mano con Aitor. El mediapunta no perdonó y el Pucela dio otro paso hacia Primera.

 

El Pucela se salvó de encajar sacando toda la garra que lleva dentro para impedir que un remate en el segundo palo. Los blanquivioletas estaban muy metidos en el partido y gozaron de dos ocasiones muy claras para el cuarto. Mata no pudo rematar bien en la primera por la buena salida de Aitor, pero sí marcó en la segunda. No valió, ya que el linier señaló un fuera de juego inexistente tras un pase de la muerte de Anuar; aunque el ceutí sí arrancó en posición antirreglamentaria.

 

El Numancia tuvo la última del partido para tratar de dar un golpe sobre la mesa, pero Masip apareció para dejar el cero en su portería y despejar a córner el disparo de Nacho. Y es que el 0-3 es un resultado muy valioso para los blanquivioletas, que afrontarán el partido de vuelta (sábado, 20:30 horas) con buena ventaja.