El Real Valladolid salva un punto 'alocao'

Ünal pelea un balón desde el suelo. LALIGA

Un doblete de Ünal sirvió para empatar dos veces al Leganés, en un inicio y final con guion alterado.

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito (Hervías, min.90+2), Olivas, Sali, Moyano (Míchel, min.58); Plano, Joaquín, Alcaraz, Toni (Sandro, min.58); Guardiola y Ünal.

CD LEGANÉS: Cuéllar; Rosales (Aitor, min.86), Awaziem, Omeruo (Tarín, min.84), Silva, Kevin; Rubén Pérez, Mesa, Óscar (Carrillo, min.80); Braithwaite y En-Nesyri.

GOLES: 0-1, minuto 4: Bratihwaite; 1-1, minuto 8: Ünal; 1-2, minuto 13: Roque Mesa; 2-2, minuto 79: Ünal.

ÁRBITRO: Martínez Munuera. Mostró tarjeta amarilla a los locales Alcaraz, Ünal y Guardiola, y a los visitantes Silva y Roque Mesa.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 19 de LaLiga Santander, disputado en el Estadio José Zorrilla ante 21.492 espectadores.

"Pero me tienes 'alocao'; intentando, pero no consigo", dice una de las canciones que más están de moda. Y así fue el partido entre el Real Valladolid y el Leganés, que firmaron un inicio y un final con un ritmo alto; casi todo lo contrario que el resto del encuentro. El Pucela siempre fue por detrás en el marcador y, finalmente, Ünal, con un doblete, salvó un punto (2-2) para cerrar la primera vuelta con 21.

 

El frío se apoderó de Zorrilla en el inicio, a pesar del calor en la grada. Masip tuvo que despejar a córner un remate de Óscar tras una rápida combinación de los pepineros, que empezaron con ganas. De hecho, poco después, Omeruo cabeceó sin oposición al borde del área pequeña, pero el balón salió por encima de la portería. Y es que no tardó en llegar el 0-1. Una contra vertiginosa permitió a Braithwaite, que dejó atrás a Moyano, finalizar la acción con un buen tiro que pegó en el palo antes de entrar.

 

Era el principio y el Pucela no podía quedarse helado. Por ello, sin pesarle el gol, fabricó el 1-1. Guardiola pinchó un balón largo en el área, jugó de espaldas y asistió a un inteligente Ünal para que lo empujara a la red. Solo habían pasado ocho minutos, pero este primer capítulo del año iba a ser largo.

 

La alegría del empate duró muy poco a los blanquivioletas, que volvieron a conceder un centro lateral, esta vez desde la derecha del ataque visitante, y encajaron el segundo en el 13’. Roque Mesa fue el encargado de echar otro jarro de agua fría con el 1-2 en Zorrilla, que mostró su descontento con la fragilidad defensiva de su equipo.

 

No estuvo nada fino atrás el Real Valladolid de un Sergio González que vio cómo la banda de Moyano era un agujero interminable. El capitán blanquivioleta no estuvo nada fino y en ataque, al jugar a pierna cambiada, sus incorporaciones tampoco fueron provechosas. No pudo el Pucela con su rival en la primera mitad, ya que solo logró crear peligro con disparos lejanos. En uno de ellos, Guardiola rozó el gol, pero su tiro se marchó pegado al palo.

 

En la segunda parte se animó el Pucela con los cambios antes del primer cuarto de hora. Sergio arriesgó y quitó a Moyano para meter a Míchel y pasar a jugar con defensa de cinco con Plano en la izquierda. Mientras, Toni, que era uno de los que lo intentaba, fue sacrificado para que Sandro entrase al partido y acompañase a Ünal y Guardiola en punta.

 

PASIÓN TURCA

 

La reacción no tardó en llegar; a diferencia de un Ünal al que le faltaron centímetros para rematar dos balones en el área pequeña. Poco después, Antoñito estuvo a punto de sorprender a Cuéllar con un centro envenenado. Al portero se le subió todo del susto y el encuentro tuvo que pararse durante unos minutos, algo que el público entendió como forzado por las últimas acometidas de los blanquivioletas.

 

El Real Valladolid siguió a lo suyo y, en el 79’, un centro desde la izquierda de Sali sirvió para que Ünal saltase más que nadie y cabeceara perfecto y lejos de Cuéllar, que solo pudo mirar cómo entraba la pelota. El 2-2 fue celebrado con rabia por todos, y todavía quedaba tiempo para soñar con algo más.

 

Ante el varapalo para el Leganés, fue Javier Aguirre quien acabó por intentar frenar el ritmo blanquivioleta y tratar de buscar la última. Cerca estuvo de ello, en un remate del recién incorporado Carrillo que salió muy cerca de la portería de Masip.

 

Ya en el tiempo de añadido, ambos equipos pudieron marcar. Sandro no remató bien un balón al espacio, aunque obligó a Cuéllar a intervenir en última instancia; mientras que Masip y Joaquín, este casi en la línea de gol, salvaron la derrota en un partido ‘alocao’, en el que el Pucela lo intentó, pero no lo consiguió en la segunda mitad.

Noticias relacionadas