El Real Valladolid no puede contra un Rayo en inferioridad

Imagen del penalti señalado a Borja sobre Raúl de Tomás

El conjunto madrileño se quedó con 10 en el minutos 69, cuando el partido ya iba 1-1, y el Pucela no consiguió ganar, pese a los intentos de marcar.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Borja Herrera; Borja, Anuar (Míchel, min. 82); Hervías (Gianniotas, min. 64), Ontiveros (Toni, min. 77), Óscar Plano; Mata.

RAYO VALLECANO: Alberto; Baiano, Dorado, Velázquez, Álex Moreno; Unai López (Elustondo, min. 80), Santi (Armenteros, min. 52); Fran Beltrán, Trejo (Amaya, min. 72), Embarba; Raúl de Tomás.

GOLES: 1-0, minuto 48: Mata (p.); 1-1, minuto 55: Raúl de Tomás (p.).

ÁRBITRO: Díaz de Mera. Mostró tarjeta amarilla a los locales Anuar, Borja Herrera, Moyano, Mata y Calero, y al visitante Baiano. Expulsó por doble amonestación al rayista Velázquez.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 29 de LaLiga 1|2|3, disputado en el Estadio José Zorrilla (Valladolid) ante 10.221 espectadores.

Visto cómo venía la semana y cómo se dio la primera parte, el empate del Real Valladolid ante el Rayo Vallecano podría no ser un mal resultado. Pero la perspectiva cambió cuando el conjunto madrileño jugó casi media hora en inferioridad y los blanquivioletas no consiguieron meter mano a su rival, por lo que los goles desde el punto de penalti fueron los que valieron en el 1-1 definitivo, en el que ha podido ser el último encuentro con Luis César en el banquillo.

 

Raúl de Tomás dio el primer aviso en una falta al borde del área, pero su disparo fue por fuera de la barrera y salió a un lado de la portería de Masip. El exblanquivioleta creó bastante peligro en el inicio, también con otra acción por la banda izquierda que finalizó con un remate complicado para el cancerbero catalán, que lo atrapó en dos tiempos.

 

Mientras, el Pucela, que se mostró a merced de su rival, apostó por el juego directo. A través de él llegó el primer acercamiento peligroso, en un balón largo de Calero que Mata ganó a la espalda de los centrales. Su disparo, con poco ángulo, lo atajó Alberto en el palo corto. Justo se cumplió la primera media hora sin que ninguno de los dos equipos se soltase la melena.

 

Aunque los blanquivioletas se soltaron un poco más y trataron de inquietar a un seguro Alberto con tiros lejanos. Pero el Rayo siguió a lo suyo, con el control y llevando peligro en cada ataque. De Tomás la volvió a tener, pero quiso buscar la perfección en vez de rematar de primeras una pelota desde la derecha y terminó mandándola rozando el palo tras acomodársela.

 

El delantero marcó, pero se encontraba un poco adelantado y el asistente anuló la jugada correctamente. Lo pasó mal el Real Valladolid en el tramo final de la primera mitad. Velázquez también rozó el gol, pero remató por encima del larguero. Lo mejor que le pudo pasar es que llegara el descanso, y así fue. Sobre todo por cómo empezó el segundo tiempo.

 

Nada más volver de los vestuarios, el colegiado señaló penalti en un derribo de Velázquez sobre Óscar Plano. Jaime Mata cogió la responsabilidad y lanzó magistralmente para anotar el 1-0. Un gol que se convirtió en el vigesimocuarto del delantero madrileño.

 

Aunque la alegría duró poco en Zorrilla. Masip repelió un cabezazo de Raúl de Tomás y, unas jugadas después, Borja despejó a este en el área. El árbitro no dudó y pitó el segundo penalti en menos de diez minutos. El ariete exblanquivioleta no perdonó esta vez y mandó el balón por el centro de la portería, superando a guardameta, vencido a su derecha.

 

Borja no estuvo muy afortunado en líneas generales. En otra acción se durmió y el Rayo le robó el balón. Masip salió para tapar y le ganó la partida a Unai López para mantener al Pucela en el partido. Porque la situación cambió unos minutos más tarde. Velázquez, que fue amonestado en el primer penalti, vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez.

 

El guion cambió totalmente y el Real Valladolid encerró a su rival. Baiano salvó el 2-1 en un remate, tras un córner y una mala salida de Alberto; y el colegiado pitó saque de puerta, pese al claro despeje del defensa visitante. La acción no cortó el ritmo de los blanquivioletas, que continuaron llevando peligro. Pero no era su día en una semana de tormenta. Los vallecanos aguantaron las acometidas hasta el minuto 97 y el 1-1 no se movió.

 

El empate dejó un sabor agridulce a los pucelanos por cómo sucedió todo y por cómo terminó el partido. La realidad es que el punto le coloca con 43, a tres de la zona de play-off.

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