El Real Valladolid no encuentra el ‘efecto Sergio’ y ante el Sporting de Gijón sigue con el de Luis César

Sergio da instrucciones mientras Moyano espera para sacar de banda. LALIGA

El Pucela cayó por 0-1 frente al conjunto asturiano, que se adelantó a los tres minutos de partido.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Borja, Luismi (Gianniotas, min. 64); Hervías (Toni Martínez, min. 77), Míchel, Óscar Plano; Mata.

SPORTING DE GIJÓN: Mariño; Calavera, Álex Pérez, Barba, Canella; Sergio, Bergantiños; Carmona, Rubén García (Pablo Pérez, min. 79), Isma López (Jony, min. 58); Nano Mesa (Méndez, min. 85).

GOL: 0-1, minuto 3: Rubén García.

ÁRBITRO: Mostró tarjeta amarilla a los locales Borja, Nacho, Gianniotas, Toni Martínez y Moyano, y a los visitantes Calavera y Bergantiños.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 35 de LaLiga 1|2|3, disputado en el Estadio José Zorrilla ante 14.184 espectadores. Más de 3.000 aficionados visitantes estuvieron en las gradas.

Nueva decepción del Real Valladolid, en otro partido bochornoso de un equipo que aspiraba a un cambio con la llegada de Sergio González. El técnico no obró el milagro y los blanquivioletas hicieron prácticamente lo mismo que con Luis César, algo que, 'sorprendentemente', terminó con el mismo resultado. Esta vez frente a un rival que sí lo da todo por jugar en Primera, como el Sporting de Gijón, que se impuso por 0-1.

 

Dio igual quién estuviera en el banquillo, ya que los errores atrás siguieron cometiéndose. Para muestra, el 0-1 encajado a los tres minutos. Calero estuvo demasiado lento, persiguió a Nano Mesa y este finalmente logró meter un peligroso balón al que Rubén García llegó ante la pasividad de un Kiko Olivas que pareció estar en la recogida de la aceituna. Nada nuevo en el frente.

 

Un golpe moral que acusaron los blanquivioletas, ya que no supieron reaccionar. De hecho, no estuvieron en toda la primera mitad. La idea del Pucela no varió demasiado, ya que Mata continuó pegándose solo con toda una defensa, por lo que los balones que le buscaron fueron tirados directamente a la basura.

 

El Sporting se acomodó y tampoco sufrió. Forzó la amarilla de Borja, con la que cumplirá ciclo ante el Oviedo el próximo viernes, y trató de ampliar la ventaja, aunque sin pisar el acelerador. Eso le pudo costar caro, ya que el Pucela despertó tímidamente en la segunda mitad, en un todo o nada que le podría sacar de la pelea por el play-off.

 

Rubén Baraja movió antes el banquillo que Sergio, a pesar de que el Pucela necesitaba reaccionar. Finalmente, lo hizo y sí le vino bien. A ratos, pero el ritmo creció con varios intercambios de golpes. El Sporting no atacó tanto, aunque cuando encaró la portería de Masip se olió el peligro, ya que la zaga local sufrió mucho con los balones a su espalda.

 

Mata creó la guerra de espacios por su cuenta y gozó de dos clarísimas que hace unas semanas habría metido. En la primera se topó con Mariño, que realizó una grandísima intervención; mientras que en la segunda logró superarle, pero Barba llegó para sacar la pelota en la línea de gol. Esta última, ya en tiempo de añadido, sirvió para escribir un nuevo capítulo del #SomosValladolid.

 

La desesperación se apoderó de los blanquivioletas, que antes pidieron un penalti por mano clara, y Toni Martínez aprovechó para lograr un récord -o al menos quedarse cerca- tras ver la quinta amarilla en los pocos partidos y minutos que lleva. Jony pudo subir el 0-2 en la última clara, pero su vaselina no cogió portería. Por lo tanto, el Real Valladolid volvió a caer por un gol que no fue capaz de igualar en los 91 minutos que tuvo por delante.

 

En la próxima jornada, el Real Valladolid visitará al Real Oviedo, en un partido que se disputará el viernes, 20 de abril, en el Tartiere a partir de las 21:00 horas.

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