El Real Valladolid muere en el Domingo de Resurrección

Eteki celebra el 1-0 de la pasada temporada en el Pizjuán

El conjunto blanquivioleta cayó con contundencia ante el Sevilla Atlético (6-2) con una imagen lamentable en defensa.

SEVILLA ATLÉTICO: Caro; David Carmona, Bernardo, Diego, Matos; Fede, B. Lasso, Yan Eteki (Schetino, min. 85); Pozo (Cotán, min. 62), Ivi y M. Gual (Carrillo, min. 71).

 

REAL VALLADOLID: Becerra; Moyano (Espinoza, min. 74), Guitián, Á. Pérez, Balbi; Leão, Jordán (Míchel, min. 46), Á. López; Villar (Rafa, min. 46), De Tomás y Mata.

 

GOLES: 1-0, minuto 5: Yan Eteki; 2-0, minuto 11: M. Gual; 3-0, minuto 22: M. Gual; 4-0, minuto 44: M. Gual; 4-1, minuto 52: Raúl de Tomás (p.); 5-1, minuto 68: Ivi López; 6-1, minuto 82: Carrillo; 6-2, minuto 84: Raúl de Tomás.

 

ÁRBITRO: Arias López. Mostró tarjeta amarilla al local Marc Gual.

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la Jornada 34 de LaLiga 1|2|3, disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán y con representación de casi un centenar de aficionados blanquivioletas.

El Real Valladolid sigue sin llegar a la vuelta de la esquina. Una vez más, volvió a hacer un pésimo partido, esta vez en defensa, en uno de los mayores ridículos de los últimos tiempos, con errores groseros del portero y los zagueros. Y es que este 16 de abril, en Domingo de Resurrección, el Pucela tuvo la oportunidad de dar un paso hacia delante y lo dio hacia la muerte, frente a un Sevilla Atlético que le pasó por encima (6-2). Los de Paco Herrera siguen sin avanzar y algo debe cambiar.

 

Desde el pitido inicial se pudo intuir el desarrollo del partido. El Sevilla salió a morder, con una presión alta que dificultó el juego a los blanquivioletas, y el Pucela… A verlas venir. El trabajo de los locales se vio recompensado a los cinco minutos. Yan Eteki se hizo con el balón fácilmente y lo puso en toda la escuadra.

 

El primer puñetazo no despertó a un Real Valladolid que poco después recibió el segundo. Marc Gual remató un centro desde la derecha de David Carmona y comenzó el desgraciado espectáculo de Becerra, quien no acertó a repeler la pelota y esta acabó entrando en su portería.

 

Con el 2-0 a los once minutos, el conjunto blanquivioleta tuvo una tímida reacción en un potente disparo de Mata que Caro se sacó de encima como pudo. Aunque solo fue un espejismo, puesto que una nueva falta de intensidad en defensa concluyó con el tercero de los locales. Gual firmó el doblete con un disparo cruzado a la escuadra desde la izquierda al que Becerra intentó llegar como quien caza una mosca.

 

El Pucela mejoró tras el 3-0, algo que era muy fácil. Se hizo con la pelota y ganó metros con ella. Aunque no pudo despistarse atrás, ya que el Sevilla generó peligro en cada acercamiento. Ivi López, por un lado, y Raúl de Tomás, por el otro, rozaron un gol que finalmente llegó antes del descanso. Gual anotó su triplete tras una pésima salida de Becerra a la nada, en la que el delantero solo tuvo que tocar el balón lo justo para superarle.

 

Cuatro goles en la primera parte hicieron presagiar lo peor para la segunda. Aunque al principio no fue así, ya que la entrada de Míchel y el orgullo picado de De Tomás dieron un plus al equipo. Precisamente, el ariete provocó un penalti que él mismo se encargó de transformar.

 

Parecía que había esperanza, pero la floja actuación en defensa se encargó de acabar con ella. Eteki envió un balón al larguero poco después del 4-1 y el Real Valladolid regresó a la realidad. De Tomás fue el más activo de los visitantes, pero nadie le acompañó y era imposible.

 

La pasividad defensiva también salió a la luz en el quinto, marcado por Ivi López tras asistencia de Gual. El Pucela se hundió un poco más y andaba por el Sánchez Pizjuán sin corazón ni cabeza.

 

Otro fallo grosero, de Guitián en esta ocasión, derivó en una bonita jugada de los sevillistas. Borja Lasso se vistió de Laudrup y metió un pase sin mirar a Carrillo, que sorteó la salida de Becerra y subió el 6-1 al marcador.

 

Pero De Tomás siguió a lo suyo y logró un doblete que solo valió para igualar a Jose y Villar como máximos goleadores, con nueve dianas. Quedaban seis minutos y Arias López esperó hasta el 90 para poder señalar la conclusión de un partido para olvidar del conjunto blanquivioleta.