El Real Valladolid golpea al Sporting de Gijón, pero no le remata

Calero, sujetado por Kiko Olivas, celebra el primer gol. GONZALO RICO
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El Pucela encarriló la victoria con tres goles en nueve minutos, pero no pudo culminar la fiesta. Jony recortó distancias en la segunda parte para dejar la eliminatoria abierta con el 3-1.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Borja, Anuar; Hervías (Gianniotas, min. 79), Óscar Plano, Toni (Ontiveros, min.74); Mata.

SPORTING DE GIJÓN: Mariño; Calavera, Juan Rodríguez, Barba, Canella; Carmona, Sergio Álvarez, Bergantiños, Jony; Santos y Rubén García.

GOLES: 1-0, minuto 28: Calero; 2-0, minuto 35: Hervías; 3-0, minuto 37: Calavera (p.p.); 3-1, minuto 70: Jony.

ÁRBITRO: Díaz de Mera Escuderos, asistido en las bandas por Santaúrsula Aguado y Escuderos Sánchez. Mostró tarjeta amarilla a los locales Ontiveros y Borja, y a los visitantes Sergio Álvarez y Carmona.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la ida de la primera eliminatoria de ascenso a Primera. Alrededor de 21.000 espectadores presenciaron el encuentro en Zorrilla, con 500 de la afición visitante.

El Real Valladolid terminó con buenas sensaciones la ida de la primera eliminatoria por el ascenso a Primera, aunque pudieron ser mejores. Encarriló el partido con tres goles -de Calero, Hervías y Calavera (p.p.)- en nueve minutos, pero encajó el 3-1 en el 70' -obra de Jony- y tendrá que pelear en El Molinón el próximo domingo (20:30 horas) para mantener vivo el sueño.

 

Con un Zorrilla entregado, que volvió a marcar el primer gol, Óscar Plano probó fortuna a los dos minutos con un potente disparo lejano que puso en apuros a Mariño. El exblanquivioleta rechazó en primera instancia el balón y lo atrapó justo antes de que pudiera haber otro remate. Siguió pisando área rival el Pucela, que entró mejor al partido, aunque no logró convertir ningún acercamiento en gol durante el primer cuarto de hora.

 

Como si el partido fuera por turnos en el inicio, pasados los primeros 15 minutos, el Sporting recuperó el balón y comenzó a crear peligro. Un cabezazo alto de Santos supuso el primer aviso, aunque el más contundente fue el segundo, con una gran asistencia picada de Carmona para el mismo delantero Santos, que este empaló a la derecha de la portería de Masip.

 

Cuando peor lo pasó el Pucela, mejor le salieron las cosas. Empezó a repartir golpes en forma de goles y anotó tres en menos de diez minutos. Calero abrió la lata tras rematar a la red un centro desde la banda derecha. Los visitantes pidieron falta previa, pero el colegiado no señaló nada y el 1-0 valió.

 

Poco después, Hervías volvió a coger el balón en una falta al borde del área, aunque más escorada que la del pasado sábado. El resultado fue el mismo: gol. Con el 2-0, Zorrilla gritó con rabia, pero todavía le quedó otra gran alegría. Mata controló un balón con el pecho dentro del área, se zafó de Calavera y este terminó metiéndolo en su portería al intentar despejar. Los aficionados blanquivioletas enloquecieron.

 

3-0 a los 37 minutos. Ni en los mejores sueños de cualquier amante del Real Valladolid. Y la ventaja pudo ser mayor antes del descanso, pero la sangría no se hizo más grande porque Mata no acertó a rematar un balón y porque Mariño evitó que Anuar marcara con un disparo lejano, aunque peligroso.

 

El Sporting apretó en el regreso al césped y dispuso de varias ocasiones. La más clara la tuvo Santos, en un balón que le llegó desde la derecha. Remató, la salvó Masip, el rebote le golpeó al delantero rojiblanco y la pelota se marchó rozando el palo. Un gran susto al que respondió el Pucela con una peligrosa contra, propiciada por una pérdida de Carmona. Toni dio una excelente asistencia a Mata y el ariete madrileño chutó centrado, por lo que Mariño pudo atajar el esférico.

 

El partido bajó un poco el ritmo, algo que benefició a los blanquivioletas. Estos continuaron llevando peligro con cada acercamiento. Mata rozó el cuarto tras un pase de Óscar Plano, pero su remate se marchó lamiendo el poste. Plano fue protagonista más adelante, pero no llegó a convertir su zurdazo en gol, ya que la pelota se estrelló en la pierna de Juan Rodríguez cuando ya se cantaba el gol en Zorrilla.

 

Restaban 25 minutos por delante y en el 70’ el Sporting encontró el gol. Rubén García asistió a Jony para dejarle campo por delante, este corrió hacia la portería con tranquilidad y batió a Masip por el palo corto. Un 3-1 que animó a los rojiblancos y les dio esperanzas en el último tramo del partido.

 

Ambos equipos se volverán a ver las caras este domingo (20:30 horas) en El Molinón. Allí, en Gijón, el Real Valladolid tratará de mantener la ventaja de dos goles para acceder a la ronda final por el ascenso.