El Real Valladolid firma un fin de semana para olvidar con la derrota ante Osasuna

David Rodríguez celebra un gol en un Osasuna - Real Valladolid

Los blanquivioletas tuvieron que pasar el Día de Reyes en Pamplona tras el aplazamiento del partido, que finalmente se disputó el domingo y que perdió por 4-2.

OSASUNA: Sergio Herrera; Lillo, Unai García, Oier, Clerc; Lucas Torró, Fran Mérida (Arzura, min. 81); Roberto Torres (Quique, min. 54), Sebas Coris (Kike Barja, min. 66); David Rodríguez y Xisco.

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Deivid, Kiko Olivas, Moyano; Borja, Anuar; Hervías (Hervías, min. 76), Toni (Iban Salvador, min. 68), Óscar Plano (Villalibre, min. 76); Mata.

GOLES: 1-0, minuto 6: David Rodríguez; 1-1, minuto 32: Mata; 1-2, minuto 45+2: Mata; 2-2, minuto 70: Fran Mérida (p.); 3-2, minuto 72: David Rodríguez; 4-2, minuto 90: Kike Barja.

ÁRBITRO: Díaz de Mera. Mostró tarjeta amarilla a los locales Fran Mérida, Oier, Lucas Torró, Xisco y David Rodríguez, y a los visitantes Borja, Mata y Toni.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 21 de LaLiga 1|2|3. 9.787 espectadores se dieron cita en El Sadar, donde estuvo una pequeña parte de la afición blanquivioleta.

Cuando está de no, no hay más. Al Real Valladolid se le torció el fin de semana desde el aplazamiento el sábado, que obligó a la expedición a pasar el Día de Reyes en Pamplona para jugar el domingo. Sus Majestades de Oriente no trajeron los parches en defensa, necesarios para un equipo que quiere ascender, y varios errores atrás le condenaron a la derrota ante Osasuna (4-2), tras ir ganando 1-2 al descanso.

 

Y es que el Pucela comenzó el partido tan frío en defensa que a los seis minutos ya iba perdiendo. Un balón en largo de Fran Mérida sirvió para dejar solo a David Rodríguez, ante la desubicación de Moyano, que pareció continuar en el vestuario. El delantero rojillo no perdonó y el 1-0 subió al marcador.

 

El partido mantuvo un ritmo bajo y apenas hubo ocasiones en los siguientes minutos. Eran los blanquivioletas quienes debían dar un paso adelante y, al menos, meter el miedo en el cuerpo de su rival. Lo hicieron Hervías, con un peligroso centro, y Moyano, con un zurdazo en el interior del área que pegó en Unai.

 

El Real Valladolid mejoró y encontró acomodo con el paso del tiempo. Así, en una jugada por la banda izquierda, Anuar puso un centro al segundo palo para que Mata cabeceara a gol. Con suspense, eso sí, ya que un defensa casó el balón, pero este ya había pasado la línea. El ariete estaba de dulce, aunque todavía le quedó más por saborear.

 

Aunque antes el ambiente empezó a caldearse y las tarjetas amarillas ganaron protagonismo. Ya en el añadido, Borja metió en el área una falta muy lejana que cabeceó Óscar Plano para dejar la pelota a la llegada de Mata. El pichichi remató con su pie derecho y Sergio Herrera no logró repeler el balón, que terminó entrando en la portería.

 

Un gol, su decimoctavo, celebrado con mucha rabia por lo que significó, y es que justo después el árbitro pitó el descanso. La batalla estaba siendo preciosa en un campo que no acusó en demasía la nieve que le cayó en la jornada del sábado, aunque sí había zonas que no acabaron de drenar bien del todo.

 

El caso es que a la batalla le quedaron otros 45 minutos, que se le hicieron muy cuesta arriba a los de Luis César. Solo los intentos de Toni en ataque inquietaron algo a la defensa rojilla, que aguantó hasta que pudo asestar dos nuevos golpes. Estos, en forma de gol, llegaron prácticamente de manera consecutiva y noquearon a los pucelanos.

 

SIN NOVEDADES ATRÁS

 

Porque el Real Valladolid volvió a ser una verbena en defensa para empezar el año con ganas. Primero, Antoñito cometió un penalti totalmente innecesario sobre Fran Mérida, que este mismo se encargó de transformar para hacer el 2-2. Mientras, la remontada no tardó en culminarse. Hasta tres jugadores de Osasuna tuvieron la opción de rematar un balón suelto en el área pequeña, que finalmente acertó a contactar David Rodríguez. El disparo se le coló a Masip por debajo del cuerpo y el 3-2 valió.

 

Con más de un cuarto de hora todavía por delante, Luis César agotó los cambios en busca de revolucionar el ataque. Solo Gianniotas lo intentó de verdad, y tampoco fue suficiente. Ya en la recta final, una pérdida de Borja muy cerca del área permitió a Kike Barja avanzar hacia la portería y anotar el definitivo 4-2.

 

Así las cosas, el conjunto blanquivioleta empieza el 2018 perdiendo, tras un fin de semana para olvidar. El próximo sábado, día 13 de enero, comenzará la segunda vuelta visitando al Barça B, en un partido que comenzará a las 16:00 horas.