El Real Valladolid cumple con sufrimiento y certifica su permanencia en Primera

El Pucela celebra el 0-1 en Vallecas. LALIGA

El Pucela ganó al Rayo Vallecano, lo que sumado a la derrota del Girona le permite festejar la salvación en la penúltima jornada.

RAYO VALLECANO: Dimitrievski; Tito (Javi Guerra, min.67), Ba, Catena (Comesaña, min.87), Moreno (Trejo, min.75); Álvaro García, Medrán, Pozo, Agbo; Bebé y De Tomás.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Olivas, Calero, Nacho; Alcaraz, Míchel, Plano, Waldo (Antoñito, min.61); Guardiola (Joaquín, min.83) y Ünal (Cop, min.90+2).

GOLES: 0-1, minuto 5: Ünal (p.); 1-1, minuto 73: Medrán; 1-2, minuto 80: Guardiola.

ÁRBITRO: Sánchez Martínez. Mostró tarjeta amarilla a los locales Álex Moreno y Pozo, y a los visitantes Calero y Olivas.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 37 de LaLiga Santander, disputado en el Estadio de Vallecas ante 10.040 espectadores, de los que unos 1.500 eran seguidores blanquivioletas.

Sufriendo, como no podía ser de otra manera. Pero el Real Valladolid lo consiguió. Sí. El ‘Somos Valladolid’ desapareció esta vez y todo salió a la perfección para festejar la ansiada permanencia en la penúltima jornada. El primer paso lo dio venciendo al Rayo Vallecano (1-2) y el Levante puso la guinda derrotando al Girona con el mismo resultado (1-2); lo que significó que los de Sergio González estarán en Primera la próxima temporada.

 

Comenzó la tarde a pedir de boca para el Pucela, que nada más comenzar la jornada dispuso de un penalti. Enes Ünal se encargó de transformar la clara infracción cometida sobre Sergi Guardiola. Uno lo guisó y el otro comió el 0-1, aunque muchas almas lo degustaron. Un respiro grande para los de Sergio González, ya que dieron pronto el primer paso.

 

Pero quedaba mucho tiempo por delante, puesto que el gol llegó a los 5 minutos. Solo Alcaraz probó a Dimitrievski con un disparo lejano de falta, y a partir de ahí empezó el sufrimiento para los blanquivioletas.

 

El Rayo se hizo con el control del choque y empezó a generar claras ocasiones de gol: un peligroso centrochut; un disparo de Bebé al lateral de la red; otro del exblanquivioleta Raúl de Tomás, que se marchó por encima del larguero; un cabezazo de Catena que salió lamiendo el palo; y un tiro cruzado de Álex Moreno que atrapó Masip abajo.

 

El Real Valladolid necesitaba un tiempo muerto para cortar la dinámica de los locales, pero el paso por vestuarios no sirvió para cambiar el guion. Porque los vallecanos continuaron atacando y dispusieron de buenas oportunidades. Masip sacó como pudo un disparo de Pozo en el punto de penalti y después atrapó, con menos apuros, un remate de cabeza de Catena tras un saque de esquina.

 

Mientras, solo Guardiola inquietó a Dimitrievski con un disparo muy lejano que estuvo cerca de sorprenderle y con otro desde la frontal que no fue a portería. En una tarde de pinganillo para estar pendiente del resto de resultados, hubo momentos de todo tipo. Aunque sin duda el peor llegó en Vallecas, cuando el Rayo logró el empate por medio de Medrán.

 

El 1-1 dejaba al Pucela tocado en la clasificación, pero no había dicho la última palabra. Guardiola finalmente tuvo su premio y se fabricó un gol que seguramente sea igual de recordado que el de Aguirre en el campo del Betis. Un gol que desató la locura en todos los corazones blanquivioletas.

 

Con el resultado a favor, solo quedaba esperar el de Girona, donde el Levante terminó venciendo por 1-2. Sí. Todo salió a pedir de boca y ya se puede gritar alto y escribir en mayúsculas: PUCELA ES DE PRIMERA.