El Real Valladolid Baloncesto se queda con la miel en los labios en Cáceres (86-80)
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El Real Valladolid Baloncesto se queda con la miel en los labios en Cáceres (86-80)

A pesar de afrontar el último asalto empatados (63-63), los locales se mostraron más certeros y castigaron a un Pucela Basket agotado y errático en las posesiones críticas

El Real Valladolid Baloncesto cayó desfondado y en la orilla del Cáceres Patrimonio de la Humanidad (86-80). Los blanquivioleta tardaron en cogerle el pulso a un partido muy físico y exigente en el que se vieron 17 puntos abajo en el tercer periodo, pero que llegaron a remontar desde la defensa. A pesar de afrontar el último asalto empatados (63-63), los locales se mostraron más certeros y castigaron a un Pucela Basket agotado y errático en las posesiones críticas.

 

  • Cáceres impone su ritmo

 

Aunque la puesta en escena de los blanquivioleta fue buena, los cacereños golpearon primero en el partido. El UEMC Real Valladolid Baloncesto sufría atrás para defender las posesiones iniciales y, para más inri, no lograba cerrar el rebote, dos factores que permitieron una renta de siete puntos para los locales (17-10).

 

Al otro lado de la cancha, eso sí, la superioridad de los pívots visitantes hizo posible mantener el ritmo anotador del cuadro de Roberto Blanco, el cual mandó durante todo el primer cuarto. El UEMC Pucela Basket, errático (0/4 en triples), fue de menos a más y reaccionó (19-18), pero en los últimos minutos llegó un nuevo estirón del equipo verdinegro (26-22).

 

Los 26 puntos recibidos hablaban de las dificultades atrás de los castellanos, quienes, además, se atascaron ante la defensa extremeña. Cáceres Patrimonio de la Humanidad subió una marcha en su propio aro y el UEMC Real Valladolid Baloncesto necesitó dos minutos y medio para abrir la lata en el segundo periodo, pero durante ese tiempo se mantuvieron a rebufo de los locales (29-22).

 

Incómodos y fallones en ataque, los vallisoletanos no igualaron el nivel de contacto que proponían los pupilos de Roberto Blanco, aguerridos e intensos, y que les sirvió para continuar dominando hasta el descanso. Un nuevo estirón de los verdinegros rompió la igualdad (29-26) y permitió poner tierra de por medio en la recta final de la primera parte, con un triple sobre la bocina incluido (47-37). En el barro, el UEMC Pucela Basket sufrió más de la cuenta, pero tomó buena nota de su debe.

 

  • Sin gasolina ni puntería

 

Siempre por detrás en el marcador, los blanquivioleta habían resistido los tirones del rival, pero los problemas para cerrar el rebote (5 ofensivos de los cacereños) y las pérdidas (9), impedían un mejor resultado para los de Roberto González. Por si fuera poco, el 1/6 en triples también ponía de manifiesto la falta de acierto en los dos primeros periodos, aunque el guion cambió tras el paso por vestuarios.

 

Al UEMC Real Valladolid Baloncesto le volvió a costar tomarle el pulso al partido y cinco puntos consecutivos de Schmidt amenazaron con romper el partido (56-39), pero los castellanos se aferraron con todo. La inercia era peligrosa y, en tres minutos y medio, el Pucela solo había sumado dos puntos, pero la reacción llegó desde atrás, como no podía ser de otra manera (56-39).

 

En un momento crítico, los pupilos de Roberto González dieron un paso adelante en defensa y colapsaron al Cáceres Patrimonio de la Humanidad, que comenzó a desquiciarse. Un parcial de 0-14 y la expulsión de Mateo Díaz, por una técnica y una falta deportiva, metieron de lleno al Pucela en un partido que se iba cargando de tensión peligrosamente (56-53). Pero los blanquivioleta, que no pararon de crecer durante el partido, pasaron de verse 17 puntos abajo a llegar con tablas en el marcador al último asalto (63-63).

 

La inercia favorable a los vallisoletanos, no obstante, se diluyó con el cambio de cuarto. El UEMC Real Valladolid Baloncesto se apagó ofensivamente y comenzó a acusar el esfuerzo de disputar dos partidos en un lapso de cuatro días, circunstancia que aprovecharon lo de Roberto Blanco para distanciarse (77-70) a falta de tres minutos y medio.

 

Pero, sobre la bocina y después de una buena defensa blanquivioleta, llegó la puntilla de Schmidt. Un triple del exterior verdinegro otorgó una ventaja de 10 puntos al Cáceres Patrimonio de la Humanidad que, con el poco tiempo que le quedaba al crono, terminó siendo decisiva. Davis Geks no pudo dar la réplica en la siguiente posesión y el UEMC Real Valladolid Baloncesto terminó desfondado y sin victoria (86-80).

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