El Real Valladolid B esquiva los golpes del Tordesillas para alzarse con su undécimo Diputación

El Promesas celebra el título. DIP.VALLADOLID

El filial blanquivioleta venció por la mínima gracias a un gol de Waldo antes del descanso y aguantó el tipo ante las ocasiones de su rival.

R. VALLADOLID B: Diego Barrios; Pablito, Abel Pascual, Saeed, Corral; El Hacem, Javi Pérez (Baba, min. 46); Alberto Gil (Chaaraf, min. 60), Dani Pedrosa (Nieto, min. 87), Waldo (Pablo Orea, min. 81); Miguel (David Morante, min. 90).

ATCO. TORDESILLAS: Sergio; Ruiz (Rivera, min. 86), Lamas, Viti, Aitor; Conejo, Bayón; William (Jony, min. 73), Roberto Simón, Martiña (Oli, min. 63; Abraham, min. 80); Juan Fraile (Felipe, min. 57).

GOL: 0-1, minuto 44: Waldo.

ÁRBITRO: Francisco Rivera García. Mostró tarjeta amarilla al rojiblanco Viti y al blanquivioleta Corral.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente al XXV Trofeo Diputación Alimentos de Valladolid, disputado en Las Salinas (Tordesillas) ante unos 400 espectadores.

El Atlético Tordesillas no pudo revalidar el Trofeo Diputación Alimentos de Valladolid, que en este 2018 alcanzó su XXV edición. Y no porque fuera inferior en la final a su rival, el Promesas; sino porque la pelota no quiso entrar. Así, el filial del Pucela sí aprovechó una buena ocasión para que Waldo anotara justo antes del descanso el 1-0, que a la postre dio el título a los suyos.

 

Ambos equipos comienzan este fin de semana sus respectivas competiciones y la prueba de Las Salinas era buena para medir sus fuerzas. Pero el terreno de juego no presentó su mejor aspecto, debido a la cantidad de partidos que ha acogido en las últimas semanas, lo que provocó que Promesas y Torde tardaran en adaptarse a las circunstancias.

 

Pero cuando lo hicieron, allá por el minuto veinte, los dos protagonistas brindaron un interesante espectáculo. La primera clara la tuvo Miguel, que, escorado y estorbado por Viti, sacó un disparo cruzado que despejó a córner Sergio con el pie. Pero el desmarque del tudelano sirvió para dar muestra del daño que puede hacer a través de una de sus mayores virtudes.

 

Con esa acción, justo antes del ecuador de la primera mitad, el Promesas pareció venirse arriba. Pablito, que actuó en el lateral derecho -siendo hombre de ataque-, cazó un balón en la frontal y lo empaló según le llegó, pero el remate se marchó rozando la escuadra.

 

Y es que los de Miguel Rivera pudieron tener otro mano a mano, pero Viti, que siempre es un incordio para los rivales, quitó la pelota a Alberto Gil en el momento justo. Pero el Tordesillas no se arrugó y también inquietó a Diego Barrios, que tuvo que irse al suelo para repeler un remate de William, tras llevarse el balón a base de garra.

 

Hasta Juan Fraile probó fortuna con un potente y peligroso tiro lejano que salió justo por encima del larguero. El intento levantó los aplausos de los aficionados rojiblancos, como si se tratase de un partido de Liga cualquiera en Las Salinas. Y es que los seguidores tordesillanos son parte importante de un equipo que ha crecido mucho en las últimas temporadas.

 

Pero los locales recibieron un duro golpe antes del descanso. Viti golpeó a Miguel en la cara, vio la amarilla y en la acción a balón parado el Promesas anotó el 1-0, tras un fallo de marcaje que dejó solo a Waldo en el segundo palo. Sergio llegó a tocar la pelota, pero no pudo sacarla y el filial blanquivioleta se adelantó en el minuto 44, justo antes del descanso.

 

Tras el paso por vestuarios, el Torde salió con ganas de buscar la meta contraria. Las acciones no fueron todo lo precisas que requirieron las situaciones, pero sirvieron para hacer ver que el Promesas no lo tendría fácil. Pero no pudo meter mano a su rival. Los cambios en ambos equipos no variaron demasiado el guion, favorable a los de la Villa del Tratado, y los de Miguel Rivera aguantaron el tipo.

 

SIN RENDIRSE

 

De hecho, en el conjunto rojiblanco se produjo una mala noticia. Oli entró en la segunda mitad y no pudo terminar el partido por lesión. Pero no se rindió y en la recta final dispuso de una gran ocasión, tras un buen pase al hueco de Bayón para Roberto Simón que este empaló y mandó al palo contrario.

 

Y de otra falta pudo llegar el segundo gol del encuentro, pero entre Diego Barrios y el larguero sacaron del campo el lanzamiento directo de Ruiz; aunque el árbitro y el asistente no concedieron córner. El pico y la pala siguieron en el área blanquivioleta, ya que Bayón obligó a emplearse a fondo al portero pucelano para repeler un disparo cruzado cuando los aficionados del Torde se preparaban para cantar el gol.

 

Finalmente, los de Santi Sedano se quedaron con la miel en los labios y no consiguieron festejar ni un gol; al igual que el resto de rivales que se han enfrentado al Promesas en el Diputación. Un trofeo que vuela a las vitrinas de Zorrilla, donde el filial del Real Valladolid ya guardaba diez.

 

Además del undécimo título, el delantero Adri Herrera, que no jugó la final, obtuvo el premio al máximo goleador. Mientras, el trofeo al mejor jugador de esta XXV edición se quedó en Las Salinas, puesto que el galardón fue para el rojiblanco Alberto Bayón.

Noticias relacionadas