El Real Valladolid acusa el cansancio ante el Lugo

Sergio Marcos (izquierda) y Míchel (derecha) intentan quitar el balón a Campillo

Los blanquivioletas fueron de más a menos, lograron igualar el gol inicial de su rival, pero en la segunda parte se vinieron abajo y se conformaron con el 1-1.

REAL VALLADOLID: Pau Torres; Moyano, Á. Pérez, Guitián, Balbi; Leão (Álex López, min. 69), Jordán, S. Marcos (Juan Villar, min. 57), Míchel; Jose (Mata, min. 79) y De Tomás.

 

CD LUGO: José Juan; Calavera, Miquel, M. Djalo (C. Hernández, min. 46), Leuko; Damià (Sergio Gil, min. 73), Pita; Iriome, Campillo, Fede Vico (Caballero, min 75); Joselu.

 

GOLES: 0-1, minuto 13: Joselu; 1-1, minuto 18: Raúl de Tomás.

 

ÁRBITRO: Areces Franco. Mostró tarjeta amarilla a los visitanres M. Djalo, Leuko, Damiá y Campillo.

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la Jornada 27 de LaLiga 1|2|3, disputado en el Estadio José Zorrilla ante 8.899 espectadores.

Otra oportunidad que se le pasa al Real Valladolid para dar un paso adelante ante un rival que también lucha por entrar en el play-off. Pero es que parece que al conjunto de Zorrilla se le atraganta el CD Lugo, que incomodó a los de Paco Herrera hasta agotarles.

 

El inicio de los blanquivioletas fue intenso, con dos ocasiones bastante claras, que terminaron igual y con el mismo protagonista, con sendos testarazos de Raúl de Tomás que se marcharon rozando el palo. El primero, a centro de Balbi; mientras que el segundo llegó tras un buen balón de Jordán.

 

Avisó el Pucela, pero el Lugo se sacudió el miedo y sí transformó en gol la primera que tuvo. La oportunidad también tuvo origen en la banda, la derecha en este caso, y acabó en la red tras el remate de Joselu, el pichichi de Segunda.

 

Al Pucela le cuesta marcar, algo que el conjunto lucense no padece. Pero De Tomás la metió a la tercera, la vencida. Un nuevo centro de Balbi, también desde la izquierda, fue cazado por el delantero, que mandó el balón a la meta rival con un zurdazo.

 

Empate merecido para el Real Valladolid, que estaba más cómodo. Aunque el Lugo creó peligro en cada acercamiento al área blanquivioleta. Pau Torres sacó un remate de Iriome, que pudo deshacer la igualada tras el 1-1. Míchel también dispuso de una buena oportunidad, pero no se mostró acertado.

 

Solo había pasado media hora y el ritmo era muy bueno. Ambos equipos quisieron ganar a su manera e hicieron atractivo el encuentro. Pero a partir de ahí la marcha bajó y el partido no tuvo más sobresaltos hasta la segunda mitad. De hecho, tras el paso por vestuarios, el conjunto gallego rozó el 1-2 en un saque de esquina. La pelota se paseó por el área pequeña y ningún visitante consiguió enviarla entre los tres palos.

 

Los blanquivioletas se recuperaron del susto, aunque la velocidad del choque era diferente. Paco Herrera movió el banquillo y Juan Villar tuvo una nada más salir. De Tomás abrió hacia la derecha para la incorporación del onubense, que disparó fuerte e hizo que Jose Juan tuviera que repeler el balón a saque de esquina.

 

El Pucela dio un paso atrás y el Lugo tuvo más el balón, aunque solo creó peligro a pelota parada o en errores de salida de la defensa; como la que estuvo a punto de aprovechar Joselu en el tramo final. Por fortuna para los locales, el disparo se marchó desviado. El cansancio se notó y el partido el acabó pesando a los de Paco Herrera, que cada vez cometieron más fallos.

 

Aunque no fue el último susto. Iriome puso un centro desde la derecha al que llegó Campillo para rematar picado. El esférico terminó en las manos de Pau Torres, que pidió calma y concentración a los suyos. Pero la ocasión final, la del minuto 93, la tuvo el Pucela. Míchel sacó una falta un poco más adelante del centro del campo y Villar cabeceó en el segundo palo, con la mala suerte de que no encontró portería.

 

En la próxima jornada, el Real Valladolid visitará a la SD Huesca el domingo, 5 de marzo, a partir de las 16:00 horas. El aragonés es otro de los equipos que pelea por entrar en la promoción de ascenso y que se encuentra tres puntos por detrás.