El puente no da tregua al Uni y al Arroyo

El Uni, antes de un partido. S.SANZ

El equipo dirigido por Kike Molina visita este viernes al Albense, mientras que el de José Luis Sacristán recibe al Cidade Narón el sábado.

El puente no da tregua la Universidad de Valladolid y al Unión Arroyo. Los de Kike Molina solo pudieron entrenar dos veces esta semana, al encontrarse Fuente la Mora cerrado este jueves, y jugarán el viernes en la pista del Albense (18:00 horas); mientras que los de José Luis Sacristán recibirán el sábado a la misma hora al Cidade Narón.

 

El objetivo de los universitarios es claro: acabar con la mala racha. Así lo manifestó su entrenador en la previa, después de tres derrotas consecutivas que atascaron la progresión de un equipo que comenzó el curso con muy buen pie.

 

Molina facilitará la convocatoria el mismo día de partido para viajar a la localidad salmantina de Alba de Tormes y, a pesar de solo poder realizar dos sesiones de entrenamiento, se mostró satisfecho con la entrega de sus jugadores. "Ahora solo falta plasmarlo en la pista", apuntó.

 

Una semana más, el Uni no lo tendrá fácil, ya que le espera otro equipo de la zona alta. El Albense, segundo clasificado con 26 puntos, lleva sin perder desde el 12 de octubre, cuando cayó en la pista del Unión Arroyo (5-4). Desde entonces, acumula siete jornadas sumando y cuenta sus tres últimos partidos por victorias.

 

El entrenador universitario destacó la "gran capacidad anotadora" de su rival, siendo el equipo más goleador del grupo (55). "Trataremos de hacerlo lo mejor posible para salir de este bache", aseguró Molina.

 

SEGUIR EN LA SENDA

 

Por su parte, tras la victoria en el derbi el pasado fin de semana, el Arroyo buscará mantenerse en la senda del triunfo. Regresa a su casa, donde tratará de brindar este sábado (18:00 horas) otros tres puntos a su afición. Aunque tampoco lo tendrá sencillo, ya que el Cidade Narón, con tres puntos más que los blanquillos, es un equipo experimentado en la categoría y, a buen seguro, pondrá las cosas difíciles a los de Sacristán.