El Pucela vuelve a marcarse un ‘Somos Valladolid’

Servando remata en el 1-1. LALIGA

El conjunto blanquivioleta encajó el 1-1 frente al Cádiz en el tiempo de añadido y dejó escapar dos puntos importantes.

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Luismi (Borja, min. 45+1), Míchel; Hervías, Toni (Anuar, min. 83), Óscar Plano; Toni Martínez (Chris Ramos, min. 66).

CÁDIZ CF: Cifuentes; Correa, Servando, Mauro, Brian; Abdullah (Eugeni, min. 80), Garrido (Alberto Perea, min. 65); Carrillo, Álex, Salvi; Barral (Romera, min. 65)

GOLES: 1-0, minuto 59: Toni Martínez; 1-1, minuto 90+2: Servando.

ÁRBITRO: Ocón Arráiz. Mostró tarjeta amarilla a los locales Luismi y Míchel; y a los visitantes Brian y Garrido.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 37 de LaLiga 1|2|3, disputado en Zorrilla ante 13.375 espectadores.

No hay manera. El 'Somos Valladolid' jamás desaparecerá de Zorrilla. Y es que el Pucela lo volvió a hacer. Después de ir ganando 1-0 durante algo más de media hora, el Cádiz marcó el definitivo 1-1 en el tiempo de añadido. Un varapalo que se suma a una lista kilométrica de decepciones en blanquivioleta.

 

“Lo que funciona, no se toca”, pensó Sergio González, que no tocó el equipo titular de Oviedo de medio campo hacia arriba -salvo el cambio obligado de Mata por sanción-; con Luismi y Míchel en la medular y Hervías, Toni y Óscar Plano en la zona de la media punta. Arriba salió un Toni Martínez con ganas de reivindicarse y demostrar que sabe hacer algo más que recibir tarjetas. De hecho, el delantero gozó de la primera ocasión del partido a los 65 segundos, pero su flojo remate no sorprendió a Cifuentes.

 

Para bien o para mal, se iba a hablar de Toni Martínez; y él lo sabía. Siguió creando peligro disfrazado de Mata y estuvo cerca del gol en otras dos ocasiones, pero ni la tercera resultó la vencida. En un primer acto bastante aburrido, el Pucela terminó sufriendo, con varios saques de esquina seguidos del Cádiz que se quedaron en sustos.

 

Lo peor de ese primer tiempo fue la lesión de Luismi, que obligó a Borja a entrar al partido prácticamente sin calentar. Las noticias pudieron ser peores tras el descanso, pero el cabezazo de Barral se marchó rozando el poste. El Real Valladolid respiró aliviado, cogió fuerzas y buscó la portería rival.

 

La cara del conjunto blanquivioleta, con confianza y queriendo jugar el balón, no inquietó a la afición local, que empujó al equipo. Y el equipo le correspondió. Una buena jugada colectiva, en la que Míchel cambió el juego de banda, Toni recibió, vio la incorporación de Nacho y este asistió atrás para que Toni Martínez marcara prácticamente a placer. Un jugadón de ‘fútbol de salón’.

 

El 1-0, que llegó en el minuto 59, obligó al Cádiz a agitar el avispero y reaccionó; mientras que Toni Martínez también se retiró lesionado. La ‘ley del ex’ estuvo a punto de cumplirse, pero Masip lo impidió sacando un peligroso remate de Brian, quien perteneció al Promesas hace unas temporadas. Todo parecía indicar que la victoria se quedaría en Zorrilla, y más cuando Toni siguió usando su varita para hacer magia. El murciano se marchó en un par de baldosas de sus rivales y disparó ante Cifuentes, pero sigue reñido con el gol y la pelota salió lamiendo el palo.

 

Le tocó sufrir al Real Valladolid, frente a un rival que no se rindió y que continuó creando peligro a balón parado. De esta manera logró el empate a uno, cuando Servando, sin saltar, cabeceó un centro desde la derecha. 1-1, minuto 92 y el silencio se hizo en Zorrilla.

 

Un nuevo ‘Somos Valladolid’ que frena al Pucela en su afán por colarse en el play-off. De momento, suma 55 puntos y sigue a las puertas. El próximo sábado, 5 de mayo, el equipo de Sergio González visita al Numancia (16:00 horas).