El Pucela se disuelve después de desperdiciar un 0-2 y sigue sin ganar (2-2)

Dos goles de Bruno y Waldo adelantaron a los de Sergio en un partido loco, pero un Huesca voluntarioso empató por medio de Rafa Mir y el ex blanquivioleta Sandro

FICHA TÉCNICA

2 - Huesca: Andrés Fernández; Maffeo, Pulido, Siovas, Luisinho (Javi Galán, m.77); Seoane, Mosquera, Borja García (Sergio Gómez, m.77); Ferreiro, Rafa Mir y Ontiveros (Sandro, m.56)

2 - Real Valladolid: Roberto; Luis Pérez, El Jamiq, Bruno González, Nacho Martínez; Alcaraz (Kike Pérez, m.63), Fede San Emeterio (Joaquín Fernández, m.63); Waldo (Carnero, m.79), Toni Villa (Weissman, m.74), Óscar Plano; y Guardiola (Marcos André, m.74).

Goles:
0-1. M.34. Bruno González; 0-2. M.50. Waldo, de penalti; 1-2. M.51. Rafa Mir; 2-2. M.57. Sandro.

Árbitro:
Figueroa Vázquez (Comité Andaluz). Amonestó con tarjeta amarilla al local Maffeo y a los visitantes Bruno González y Joaquín Fernández.

Incidencias:
Partido correspondiente a la sexta jornada de Liga disputado en el estadio de El Alcoraz de Huesca a puerta cerrada.

El Real Valladolid sigue sin ganar después de desperdiciar un 0-2 en El Alcoraz ante el Huesca (2-2) en un choque loco en el que terminó pidiendo la hora. Los de Sergio se adelantaron por medio de Bruno y con un penalti que transformó Waldo, para que Rafa Mir y el ex blanquivioleta Sandro igualaran poco después. Solo Roberto salvó el mal menor para un conjunto que se disolvió después de encajar los dos tantos.

 

Y es que la cosa no empezó bien. Se adueñó rápido el Huesca del balón en un partido que se intuía complicado, por tratarse de los dos únicos equipos de Primera División que todavía no habían conseguido puntuar de tres. Un choque a cara de perro y en el que las necesidades apremiaban, más para los de Sergio después del amargo sabor de la derrota hace dos semanas en Zorrilla frente al Eibar.

 

Poco a poco, y con el paso de los minutos, el ritmo fue haciéndose lento y cansino, ramplón, indigno de dos equipos con necesidades Cerca estuvo Rafa Mir de estrenar el marcador en una jugada de córner tras un magistral remate de cabeza, pero Roberto estuvo en el lugar adecuado en el momento adecuado para evitar la ventaja oscense. La realidad es que el partido no espabilaba, un estrenado Alcaraz y Guardiola se peleaban de mediocampo para adelante, pero no. Hasta que todo se rompió.

 

Minuto 34, un córner inocente sacado en corto… y Bruno que se eleva por encima de Jorge Pulido para rematar y poner el 0-1 inapelable en el marcador. No había inquietado el Pucela a Andrés Fernández en más de media hora y de repente aparecía una ventaja inesperada. Y de repente el partido se aceleró. Los blanquivioletas se espolearon en busca del segundo, el Huesca casi marca pero salvó Roberto, pero no pudo ser. El Real Valladolid se fue a vestuarios crecido, mientras los locales se preguntaban qué acababa de ocurrir.

 

Y la cosa se volvería más loca todavía. Acababa de comenzar la segunda mitad, cinco minutos concretamente, cuando el mago Toni Villa volvió a forzar un penalti después de que Seoane le hiciera una tarascada en el área. Waldo, golpeo y para adentro. 0-2. Pero como al Pucela no le gusta que se lo pongan tan fácil, en la misma jugada de saque de centro del campo, la defensa se durmió en los laureles y dejó solo a Rafa Mir para que este se resarciera de las dos que tuvo en la primera mitad y no metió 1-2.

 

Las cosas estaban igual, pero la sensación era de descontrol total. Roberto salvó apenas dos minutos después un remate de Maffeo que ya iba directo para adentro para hacer lo que hubiera sido el empate a dos. El manicomio acababa de empezar. Faltaba un actor inesperado como es Sandro, madera que decidió meter Míchel para refrescar el ataque. ¿Lo adivinan? Marcó a los diecinueve segundos de ingresar, sí. De locos.

 

El empate a dos dio lugar a un breve periodo de tranquilidad con los dos equipos perfectamente conscientes de lo que acababa de suceder. Ambos estaban en una situación de estabilidad, con el Pucela tocado después de haber dejado escapar una ventaja de dos goles. Los de Sergio comenzaron a disolverse como un azucarillo en agua caliente, casi dando por bueno el punto como mal menor.

 

Un palo del Huesca e insistentes ataques dejaron patente que los albivioletas. La entrada de Joaquín dio un poco de consistencia a un equipo que pululaba por el césped del Alcoraz después de haberse mostrado poderoso al final de la primera mitad y al comienzo de la segunda. Así es el fútbol. Podría haber sido peor si Roberto, súper Roberto, no hubiera salvado un cabezazo a bocajarro de Rafa Mir en el último minuto. Luego sería Marcos André, hiperactivo, el que perdonaría el 2-3 con un disparo que se fue fuera poco… y sí, el Pucela sigue sin ganar. Esto cada vez pinta más feo.

Comentarios

yo mismo 19/10/2020 17:13 #2
A ver? si el que no de más de si ... es el entrenador..... Pregunto????
Látigo 19/10/2020 09:13 #1
Vaya problema tiene el pucela con la defensa. El pilar de Sergio, derrumbado. Y bueno, lo de Bruno, ... prefiero ni opinar. Lo diré toda la vida: cómo vamos a echar de menos a Javi Moyano. Que San Emeterio sea una jornada tras otra titular es sinónimo de que o se ha fichado muy mal o que el resto de mediocampistas están cojos. Guardiola acumula minutos sin mérito alguno, y ya se van acabando las excusas que dar de Sergio. E insisto en que si Toni vuelve a ser uno de los mejores, estamos muy pero que muy mal. Confío que Joaquín, Alcaraz, Jota, Weissman y Marcos André sean el combustible que necesitamos para remontar.

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