El Pucela saca una victoria fundamental de Son Moix (0-1)

Un gol de Ünal sirvió para sumar tres puntos vitales que cortan una racha de nueve partidos sin ganar.

Gran partido el plasmado este sábado por el Real Valladolid en Son Moix. Un duelo en el que se mostró infranqueable, en el que supo contemporizar cuando debía, sufrió cuando tocaba y afiló el colmillo en el momento justo. Enes Ünal envió al fondo de las mallas un esférico que le sirvió Sergi Guardiola tras gran jugada individual pasados diez minutos del segundo acto. Un tanto que todo el equipo puso en valor con su solidaridad y despliegue y que sirvió para sumar tres puntos vitales al lograrse ante un rival directo que dejan a una distancia de siete. También porque acaban con una secuencia negativa de nueve jornadas sin conocer la victoria.

 

El duelo comenzó con el conjunto local intentando portar la manija, pero el Real Valladolid, sabedor del potencial del equipo bermellón en su feudo, trabajó con entusiasmo para intentar gripar su sala de máquinas y construir con paciencia hacia el área rival. De este modo, y una vez abortadas las primeras intentonas del Mallorca, construyó hacia el flanco izquierdo, donde Raúl García Carnero dispuso un par de medidos centros. El segundo encontró la cabeza de Enes Ünal, pero su testarazo fue blocado en dos tiempos por Manolo Reina.

 

Una ocasión, la primera del choque, que animó a los blanquivioleta, quienes durante unos minutos acecharon a los bermellones en busca del primer directo al mentón. Este no llegó, a pesar de una internada de Toni que casi encuentra a Plano, y el Mallorca respondió sobre el minuto diez de partido. Medraba por recuperar la posesión y percutir también por el costado izquierdo. El Real Valladolid, no obstante, no se descompuso, sujetó este arreón y volvió a pelear la posesión.

 

También sumó un nuevo intento de disparo a sus estadísticas tras una jugada de estrategia a balón parado que el ariete turco remató de nuevo, en esta ocasión por encima del travesaño. El Real Valladolid intentaba sacar tajada de la pizarra y, así, dio más trabajo al cancerbero bermellón con sendos remates de Alcaraz y Ünal que Reina atrapó sin problemas.

 

Los hombres de Sergio González estaban bien plantados, pero tuvieron un susto tras una buena internada de Lago Júnior que cedió para atrás para el remate al fondo de las mallas de Dani Rodríguez. El VAR anuló el tanto dado que la pelota había salido por la línea de fondo. Un alivió tres minutos antes del minuto 30 que, no obstante, espoleó a los locales.

 

Acapararon el control del cuero y se asomaron en múltiples ocasiones por el balcón del área, sobre todo gracias a su progreso por el costado zurdo. Rondaron el primer gol del partido con varios disparos que no hallaron el arco de Masip y acogotaron a los blanquivioleta, aunque estos acabaron el primer período acumulando un par de llegadas que evidenciaron la tónica de los primeros cuarenta y cinco minutos; dominio alterno y nimia permeabilidad de las retaguardias.

 


En la reanudación, se notó un punto más de electricidad en ambos equipos. Los arqueros tuvieron que intervenir a sendos disparos; primero de Sergi Guardiola, y después Masip al tiro de Salva Sevilla antes de que se alcanzasen los primeros cinco minutos del acto. Un minuto cincuenta en el que Óscar Plano se anotó una nueva intentona blanquivioleta. Su disparo tras jugada ensayada besó el lateral de la red.

 

Entretanto, el 4-4-2 vallisoletano se sostenía recio e impenetrable, al tiempo que buscaba una contra, una fugaz transición que descosiese la también fina zaga bermellona. Y lo logró sobre el minuto 56 de partido tras una galopada de Guardiola por el extremo diestro. El delantero se encaramó a la línea de fondo, buscó el espacio, y la puso al corazón del área pequeña, donde encontró a Enes Ünal, quien remachó con la testa al fondo de las mallas. Júbilo blanquivioleta... 

 

El Real Valladolid halló el premio a su mejor soltura en ataque tras el tiempo de asueto. También a su animosa presión en medio campo, la cual no redujo tras el gol del delantero otomano. Los de Sergio González controlaron así el tempo y taponaron a un Mallorca al que le costó reaccionar.

 

Alrededor de quince minutos, ya que sobre el minuto 70 sumaron más efectivos en los dominios blanquivioleta y forzaron a los vallisoletanos a retrasar su bloque defensivo con sus arreones. El Real Valladolid supo sufrir a pesar de los disparos de Kubo y la mutación del juego bermellón a medida que se iba cercando el final del encuentro. Cada vez era más directo, pero la escuadra de Sergio González, quien daría entrada a Fede San Emeterio y Waldo en los compases finales, siguió mostrándose sólida para sellar al término del choque tres puntos que, sin ningún ápice de duda, valen su peso en oro.

 

En la próxima jornada, el Real Valladolid recibirá al Villarreal. Un envite que comenzará a las 18,30 horas del próximo sábado con el estadio José Zorrilla como colorido escenario.

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