El Pucela perdona la permanencia tras fallar un penalti en el último minuto (0-0)

Ünal falló la pena máxima decretada en el minuto 95 a través del VAR, tras una primera parte aburrida y una segunda mitad en la que mereció ganar

FICHA TÉCNICA:

Real Valladolid: Masip (2); Antoñito (2), Kiko Olivas (3), Salisu (3), Nacho (3): Hervías (2) (Toni Villa, min. 74) (1), Alcaraz (2), Míchel (2) (Fede San Emeterio, min. 83) (1), Waldo (1) (Sergi Guardiola, min. 63) (2); Óscar Plano (1); y Ünal (1)

Levante: Aitor Fernández (3); Coke (1) (Miramón. min. 69) (1), Vezo (2), Postigo (2), Toño (1) (Clerc, min. 69) (1); Rochina (1) (Hernani, min. 63) (2), Campaña (2), Vukcevic (1), Bardhi (1); Borja Mayoral (1) (Morales, min. 79) (1) y Roger (1) (Sergio León, min. 79) (1)

Goles: No hubo

Árbitro: Medié Jiménez (Comité Catalán) (2). Amonestó a Bardhi (min. 17), Waldo (min. 29) y Míchel (min. 45+3),

Incidencias: Partido correspondiente a la 33ª jornada de LaLiga Santander disputado a puerta cerrada en el Estadio José Zorrilla.

Así es la diosa fortuna. A veces te las da, a veces te las quita. Este miércoles el Real Valladolid perdió una oportunidad de oro para dejar prácticamente amarrada la permanencia ante el Levante, después de que Ünal fallara un penalti en el minuto 95 tras la pertinente revisión del VAR en una jugada de Sergi Guardiola. Tras una primera mitad insulsa, los de Sergio espabilaron y merecieron ganar, pero no hubo acierto ni en las ocasiones ni en la pena máxima.

 

Comenzó el Pucela con un cambio de sistema para darle comodidad a Óscar Plano en la mediapunta, flanqueado por Waldo y Hervías, dejando solo a Ünal en la punta. Un esquema que permitió tranquilidad ante un Levante que se ha caracterizado esta temporada por su facilidad en ataque pero concediendo espacios y oportunidades a su rival. Poco a poco fueron los de Paco López los que se hicieron con la manija del partido con el trascurso de los minutos.

 

Y es que el Levante se movía bien entre líneas y supo hacerse progresivamente con el control del balón, con Míchel y Alcaraz persiguiendo fantasmas en la medular. No había conexión entre defensa y ataque, simplemente porque no había posesión, y los granotas se aprovecharon de este miedo de los blanquivioletas durante el primer cuarto del partido, carente de oportunidades, hasta que las fuerzas se igualaron poco a poco. Baste decir que lo más emocionante de la primera parte fue un cañonazo de Alcaraz en los últimos minutos que se marchó lamiendo el palo.

 

La segunda parte fue otro cantar. Vaya usted a saber qué les dio Sergio a sus jugadores en el vestuario que Hervías pareció salir en motocicleta, Nacho con una marcha más y Ünal con esas ganas que le pone siempre. Tras un tanteo inicial, el Pucela pegó un golpe sobre la mesa y percutió una y otra vez por la izquierda, mientras el Levante se preguntaba qué estaba pasando.

 

Y es que este es el Real Valladolid que se está pudiendo ver desde que se retomó LaLiga. Un 75% de las veces juega a lo justo, a no recibir, pero cuando toca el 25% restante pueden verse buenos mimbres. Insistencia y ganas, empuje y compromiso, con el problema de que esta segunda vertiente apenas deja verse casi nunca. Suficiente quizá para salvarse, aunque sea más por demérito de los tres de abajo en la clasificación.

 

Probó entonces Sergio de nuevo con dos delanteros, dando de nuevo entrada a Guardiola por un poco acertado Waldo. A punto estuvo Ünal  de definir en una jugada de delantero puro que salvó Aitor Fernández, cerca Hervías de empotrar contra la red un disparo lejano, pero no hubo tu tía. Paco López probó con los cambios también para dar la vuelta a la tortilla dando entrada a Sergio León, y de hecho unos minutos antes Roger probó casi sin ángulo a Masip, quien respondió con seguridad.

 

Los últimos minutos fueron un toma y daca del Real Valladolid, sin recompensa. Se notaron las prisas de los albivioletas por llevarse los tres puntos y cerrar casi de manera matemática la permanencia después del triunfo del Mallorca ante el Celta, pero tocó agua. Guardiola mandó al lateral de la red un rebote y Ünal falló una de esas que no debe fallar nunca un delantero como es un penalti después de que el árbitro revisara en el VAR un penalti sobre Guardiola. 36 puntos para quedarse a siete del descenso.

Noticias relacionadas