El Pucela, de dulce, también quiere Copa

El Real Valladolid consigue la clasificación para la siguiente ronda copera en un partido que reafirma a los jugadores con menos minutos en Liga y la idea de fútbol del equipo

Este Real Valladolid enamora. La competencia interna del equipo es un hecho y hace que el conjunto blanquivioleta sea capaz de afrontar con garantías todos los encuentros que disputa. Da igual que sea en Liga, en la que el Pucela colidera la tabla, o en Copa del Rey, en la que se consiguió eliminar con autoridad a la Cultural Leonesa y conseguir el pase a los dieciseisavos de final.

 

Al igual que hizo en Huesca en la eliminatoria anterior, Luis César cambió por completo las caras del equipo respecto al partido liguero. Una manera de premiar el trabajo de todos los integrantes de la plantilla y, por supuesto, de permitirles demostrar que están muy capacitados para tener más protagonismo. Becerra, Moyano, Sulayman, Calero, Ángel, Anuar, Cotan, Gianniotas, Sergio Marcos, Toni y Villalibre fueron los elegidos de inicio por el técnico gallego.

 

Tras un inicio algo dubitativo, el Pucela leyó bien el partido y fue capaz de presionar casi a la perfección a un equipo tan bien dotado para la salida de balón como la Cultural Leonesa. Tan bien que, por momentos, los locales perdieron pelotas peligrosas en la fase de inicio, algo a lo que no están en absoluto acostumbrados y que despertó nervios en el coliseo leonés. La valiente apuesta de los blanquivioleta les hizo crecer en confianza y, sobre todo, alejar a los leoneses del área defendida por Becerra.

 

Fieles a la filosofía de su entrenador, el Real Valladolid buscaba hacer daño por las bandas y, de hecho, el lateral Ángel se convirtió en protagonista al forzar un claro penalti que se encargaría de transformar Cotán. Las sensaciones eran buenas y el marcador también, aunque Jesús impidió que fuera buenísimo al descanso. El cancerbero detuvo una pena máxima a Gianniotas y mantuvo en el partido a la Cultural Leonesa. El propio griego había sido objeto de la falta que dio origen al penalti tras, curiosamente, elegir mal en un contragolpe muy propicio para los visitantes.

 

Gianniotas no tardó mucho en sacarse la espina a la vuelta de los vestuarios. Y lo hizo con un gol que responde al ideario del equipo. Presión altísima de Anuar, pase filtrado de Sergio Marcos para Toni, centro atrás y remate certero con la zurda. 0-2 en el inicio de la segunda parte y una alta dosis de moral para los blanquivioleta.

 

La Cultural había tenido más la pelota, pero lo cierto es que a esas alturas del partido aún no había disparado a portería. Una clara muestra de que el planteamiento de Luis César era de lo más efectivo para sus intereses. Pero, por supuesto, nadie daba por superada la eliminatoria. Enfrente estaba un equipo que jamás da su brazo a torcer y que, poco a poco, dio un paso adelante. Becerra reclamó su cuota de protagonismo con dos magníficas paradas a disparos de Colinas y Yeray.

 

CINCO CANTERANOS

 

Quedaban 25 minutos y en el Real Valladolid contaban con protagonismo hasta cinco jugadores que saben lo que es bregar en el Promesas. Mayoral se había unido en el 60 a los titulares Ángel, Anuar, Calero y Toni, todos ellos con buen nivel. La mejor de las noticias del partido junto con la clasificación para la siguiente ronda copera.

 

Lejos de sufrir en la recta final del encuentro, el Pucela se mostró absolutamente sólido. No solo no concedió ocasiones sino que, además, amplió su renta. Primero fue Anuar, en su primer gol como profesional, el encargado de sentenciar después de un contragolpe de libro conducido por Míchel y Villalibre. Después, el ariete vizcaíno volvió a demostrar que es un goleador de garantías con un zurdazo inapelable tras un gran pase de Míchel.

 

El Real Valladolid estará en la siguiente ronda copera y se medirá, ya en una eliminatoria a doble partido, ante un equipo de Primera División que no disputa competición europea. Que pase el siguiente.