Cyl dots mini

El proyecto de un estudiante de la UVa mejorará la vida de una aldea de Benín

Iglesia católica de Nikki

Antonio Jaime Azuara verá financiada la construcción de un horno solar de bajo coste en Nikki, una ciudad de la África subsahariana próxima a Nigeria.

El proyecto de un estudiante de Valladolid servirá para mejorar las condiciones de vida en una pequeña aldea de Benín, Nikki. El Trabajo de Fin de Grado (TFG) de Antonio Jaime Azuara, estudiante de Tecnologías Industriales en la Universidad de Valladolid, ha conseguido el premio del público en el concurso internacional Velolia Student Solidarity Awars 2017, patrocinado por la Fundación para la Cooperación y el Desarrollo de la empresa francesa de ingeniería Veolia.

 

En el caso del proyecto premiado, la ONG que le respalda es OAN International (Objetivo Analizar Nikki), una iniciativa ideada por estudiantes universitarios que se basa en la aplicación de Trabajos Fin de Grado o Trabajos Fin de Master a la mejora de las condiciones de vida de la población de Nikki, ciudad de Benín, país ubicado en la costa de África occidental. Un buen número de estudiantes de la Universidad de Valladolid, principalmente de Ingenierías y Medicina, son miembros de esta asociación.



El premio conseguido consiste en la financiación necesaria para llevar el proyecto a cabo, el desarrollo e implementación de un horno solar de bajo coste, un autoclave, con materiales disponibles en el entorno de la ciudad de Nikki y con el mayor rendimiento posible. El objetivo es ayudar a frenar el proceso de deforestación de la zona y mejorar las condiciones de vida de la población.


El TFG ha sido realizado por el estudiante de la Universidad de Valladolid Antonio Jaime Azuara, dirigido por el profesor Julio San José, a partir de una idea de otro miembro de la asociación, Alberto Gimeno Sanz.



El prototipo se encuentra construido en la Escuela de Ingenierías Industriales de la UVa, en su sede de Francisco Mendizábal, y el próximo mes de agosto se construirá el modelo real en Nikki, y se llevarán a cabo pruebas in situ del modelo, que una vez ajustado se podrá fabricar a pequeña escala, lo que posibilitará la creación de una microempresa en la zona



El premio ha sido obtenido conjuntamente con Daniel Alfaro, estudiante de la UPM, que ha desarrollado unos sensores que permiten regular si la temperatura que se alcanza es la correcta.



En la final han participado 21 equipos, casi todos franceses, además de uno estadounidense (Columbia), uno británico (Imperial College), uno de Burkina Faso (Université Saint-Thomas-d"Aquin) y el formado conjuntamente por la UVa y la UPM.



La entrega del premio tuvo lugar ayer martes, 20 de junio, en París, en la sede de la empresa.

Noticias relacionadas