El principal socio del PSOE en el Ayuntamiento de Valladolid insiste en rebajar los sueldos de alcalde y concejales

Rosalba Fonteriz, Alberto Bustos y María Sánchez, concejales de Valladolid Toma la Palabra.

Valladolid Toma la Palabra, que forma parte del Gobierno Municipal, insiste en la revisión del Reglamento Orgánico y frena los incrementos salariales previstos para el año 2017. 


 

El Grupo Municipal Valladolid Toma la Palabra propone, tras la Comisión de Hacienda, Función Pública y Promoción Económica celebrada este jueves, la reapertura del debate sobre el Reglamento Orgánico que lleva inactivo desde hace seis meses y que establece entre otros puntos los sueldos públicos que reciben los miembros de la corporación municipal. Todo ello después de haber votado a favor de la suspensión del artículo 7.2 del mencionado Reglamento, que de no haberse suspendido hubiera supuesto un incremento para 2017 del 15% en las retribuciones del alcalde y del 10% del resto de la corporación con dedicación exclusiva.
 

Desde Valladolid Toma la Palabra aseguran que "seguimos apostando por una rebaja sustancial de las retribuciones de todos los concejales del Ayuntamiento en aras del ahorro público, que fijamos al principio de la legislatura en un 25%, pero que entendemos abierto a debate y por tanto con necesidad de consenso de todos los grupos políticos".
 

Para este Grupo Municipal "dejar los sueldos igual para 2017 no es suficiente y por ello insistimos en la reapertura del debate sobre el Reglamento Orgánico, pero no solo para las retribuciones, sino también para seguir trabajando en temas relevantes para la ciudadanía, tales como garantizar el pluralismo, el acceso a la libre información, la participación ciudadana, la transparencia y el buen funcionamiento municipal, al mismo tiempo que se insta al resto de grupos a la mencionada rebaja sabiendo que el diálogo tiene que primar".



Los concejales de Valladolid Toma la Palabra ingresan en realidad una cifra muy inferior a la que cobran como tal del Ayuntamiento. Tal y como dicta el Código Ético que suscribieron antes de las elecciones, los cuatro (Manuel Saravia, María Sánchez, Alberto Bustos y Rosalba Fonteriz) y donan el excedente a la propia plataforma, a sus formaciones integrantes o a organizaciones sociales que persigan fines similares. Este Código Ético de Valladolid Toma la Palabra establece que los concejales con dedicación exclusiva cobrarán lo mismo que en su anterior trabajo como norma general.

 

Según este documento, si no lo tuvieran o si ese salario fuera inferior a tres veces el Sueldo Mínimo Interprofesional, percibirán tres veces el SMI (caso de María Sánchez y Alberto Bustos, concejales delegados que cobran un máximo de 1.945 euros mensuales), mientras que si su salario anterior fuera superior a cinco veces el SMI, percibirán cinco veces este (Manuel Saravia, que cobra una cantidad menor que en su trabajo como profesor universitario). Los concejales sin dedicación exclusiva que perciben un salario superior a tres veces el SMI donarán la tercera parte de sus compensaciones por asistencia a plenos.

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