El pregón de Ángel María de Pablos este viernes abre la Semana Santa de Valladolid

Ángel María de Pablos durante la procesión de la Cofradía del Discípulo Amado, el Lunes Santo en Valladolid.

El periodista, poeta y escritor vallisoletano pregona la Semana Santa de Valladolid en la catedral metropolitana a las 20.30 horas.

En Valladolid ya se respira Semana santa por los cuatro costados. Las cofradías de la ciudad llevan ya varios días, desde el inicio de la Cuaresma e incluso antes, con actos culturales y religiosos, solemnes besapiés, actividades litúrgicas, pregones y conciertos. No obstante, el pistoletazo oficial de la Semana de Pasión vallisoletana llegará este viernes 16 de marzo con el pregón de la Semana Santa que este año pronunciará el periodista, poeta y escritor, Ángel María de Pablos.

 

De Pablos se muestra “ilusionado y nervioso” ante una cita que llevaba esperando casi dos décadas. En declaraciones a Tribuna de Valladolid lo aclara: “Hace casi 20 años me dijeron que iba a dar el pregón al año siguiente, entonces para que no me pillara el toro escribí un pregón, que al final lo leí en la Tertulia Cofrade. Ese texto será la línea argumental de mi pregón, aunque claro lo he actualizado porque en 20 años han pasado muchas cosas: nuevas imágenes, cofradías…” La cita llegará este viernes 16 a partir de las 20.30 horas en la catedral metropolitana.

 

“Mi pregón va a ser eminentemente lírico, donde cantaré a las imágenes; pero me voy a centrar en las procesiones, que es lo que la gente ve en la calle. Yo creo que es labor del pregonero anunciar lo que va a ocurrir en la calle, es decir las procesiones. Evidentemente cada paso monumental, cada figura extraordinaria va acompañada por su cofradía. Además habrá un remate final con mis propias impresiones de lo que es la Semana Santa de Valladolid”, ha dicho el pregonero a Tribuna de Valladolid.

 

Su padre estará muy presente: “Se podría decir que invito a mi padre a que me acompañe en mi pregón, porque yo he tardado en pronunciarlo, pero al menos lo voy a dar. Mi padre murió sin llegar a ser pregonero y tenía, al menos, los mismos o más méritos que yo para haber podido pregonar la Semana Santa de Valladolid”.