El porqué de los eructos, ¿es malo contenerlos?

Eructar no está bien visto socialmente, pero sí, es normal tener este tipo de gases nos preguntamos ¿es malo contenerlos? ¿Por qué se producen realmente?

Eructar o regoldar, mediante la emisión por la boca de aire o gases que provienen del estómago, es la solución más rápida para acabar con esa desagradable sensación de llenura o hinchazón que se conoce como distensión abdominal.

 

Según datos del Colegio Americano de Gastroenterología, en la población general hasta un 7% de personas padece de eructos excesivos o molestos, y un 11% afirma sentir distensión abdominal con frecuencia. Las personas sanas expelen gases (flatos) diez veces al día de media, aunque expeler gases hasta 20 veces diarias todavía se consideraría normal.

 

Así, existen muchos factores por los que se tienen este tipo de gases: la cantidad de aire tragado, la eficacia del tracto gastrointestinal para movilizar y expeler el aire o gases, y la cantidad de gases producida por las bacterias que habitan en el colon y actúan sobre los alimentos no digeridos por completo. 

 

Además, cada persona es diferente en cuanto a su sensibilidad o tolerancia a cantidades normales de gas retenido, o al paso por el intestino de cantidades normales de flatos.

 

"El eructo es la expulsión de aire por la boca desde el aparato digestivo. Si se presenta de manera aislada, sin otros síntomas asociados, no se relaciona habitualmente con un origen orgánico ni indica ninguna patología. La causa principal suele ser el aire que tragamos. Es aire que deglutimos al comer más deprisa, estar más nervioso, al hablar, al masticar chicle o haber ingerido una bebida carbonatada, por ejemplo", explica a Infosalus la doctora Mercedes Domínguez Antonaya, jefa del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles (Comunidad de Madrid).

 

Sobre si conviene o no retenerlos, la experta en digestivo sostiene que "no van producir ninguna lesión" si bien advierte de que pueden llegar a ser molestos por producir sensación de distensión en el abdomen (meteorismo).

 

¿POR QUÉ SE TIENEN LOS ERUCTOS?

 

La doctora Domínguez especifica que un exceso de gases no suele ser síntoma de patología, y puede deberse a la ingesta de bebidas con gas o comidas que fermentan, como las coles de Bruselas o las legumbres, por el simple hecho de comer o de hablar se puede tragar más aire.

 

En este sentido, el Colegio Americano de Gastroenterología explica que algunas personas tragan demasiado aire, el cual ingresa al estómago.

 

Al mismo tiempo, indica que existen algunos medicamentos de venta bajo receta médica que, a propósito, inhiben las enzimas digestivas (la acarbosa, por ejemplo) y otros que contienen azúcares no digeribles (lactulosa y sorbitol), a fin de cumplir con su cometido. Con frecuencia, dichos medicamentos provocarán síntomas asociados a gases.

 

El aire tragado que no se expele mediante eructos transita por el tracto digestivo y, al final, sale en forma de flatos por el recto. En personas normales, casi el 50% de los gases expelidos por el recto se deben a aire tragado, según este ente americano, pero esta cantidad puede aumentar bastante entre aquellos que tragan aire en forma excesiva.

 

CONSEJOS PARA DISMINUIR LOS ERUCTOS

 

Para disminuir los eructos aconseja comer despacio, masticar adecuadamente y evitar las comidas y bebidas que puedan producir más gases. Acerca de cuándo acudir al especialista, la digestivo señala que "solamente en caso de que un exceso de eructos o gases limiten la actividad diaria de la persona, por ser muy molestos o demasiado frecuentes o se acompañen de otros síntomas digestivos".

 

Finalmente, el Colegio Americano de Gastroenterología apunta que eructar excesivamente a veces se relaciona con la enfermedad de reflujo gastroesofágico, y tratar esta enfermedad aliviaría la molestia de los eructos.