El Pisuerga sufre una enorme crecida a su paso por Valladolid, pero se queda lejos de las cifras históricas

En la tarde del domingo, el río ha cumplido con las previsiones de la Confederación Hidrográfica del Duero, y se espera otra punta para el próximo martes, aunque de menor intensidad.

Desde hace varios días, la Confederación Hidrográfica del Duero había advertido del peligro de una fuerte crecida del Pisuerga, y desde el sábado ya había establecido el estado de alarma debido a que el río podría superar los 1.000 metros cúbicos por segundo. El caudal máximo del río estaba previsto para el domingo, y esta tarde las predicciones se han cumplido.

 

El cauce del principal río de la capital ha rebasado los 1.200 metros cúbicos por segundo a su llegada al centro de la ciudad, pero se espera que el nivel se reduzca en las próximas horas. A pesar de esta gran crecida, el Pisuerga se ha quedado muy lejos de llegar a los niveles de la histórica riada del 6 de marzo de 2001, donde llegó a transportar 2.700 metros cúbicos de agua por segundo.

 

En la mañana del domingo, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, quería destacar y agradecer la estrecha colaboración con la Confederación Hidrográfica del Duero, así como hacer un llamamiento a la calma y la comprensión de los ciudadanos: “Los modelos de la CHD se han ido cumpliendo. Los servicios de Policía, Bomberos y Protección Civil han hecho un trabajo espléndido para que la ciudad sufra las menores consecuencias posibles de las condiciones climatológicas que estamos sufriendo”.

 

La crecida del río y el peligro de anegación de las orillas ya habían provocado varias medidas de prevención por parte de los cuerpos municipales. En la tarde del sábado la Policía Local prohibió el acceso al aparcamiento de Moreras, una de las zonas más sensibles a las inundaciones. Además procedió a retirar los vehículos que quedaban estacionados en la zona  después de instar a sus propietarios a que los moviesen.

 

A la borrasca Elsa se le ha unido, sin solución de continuidad, Fabien, lo que ha dificultado aún más la situación en toda España, y en Valladolid en particular. Las constantes lluvias y los vientos de hasta 90 kilómetros por hora habían puesto en alerta a toda la ciudad. A ello se le sumaba que el Pisuerga aún tenía que recoger el agua de las crecidas de los ríos del norte de Castilla y León, como el Carrión o el Arlanzón, que experimentaron fuertes puntas de caudal en los últimos días.

 

Toda esa riada que iba a atravesar Valladolid ya se avistaba primera hora del domingo, momento en el que el Pisuerga marcaba en Cabezón más de 1.400 metros cúbicos por segundo, según datos de la CHD. Su presidenta, Cristina Danés, ha comentado, que se espera otra crecida del caudal del río para el martes, aunque mucho menor, y ha querido destacar el “magnífico trabajo” de los miembros de la Confederación.

 

REESTABLECER LA CIUDAD A LA NORMALIDAD

 

El concejal José Antonio Otero ha asegurado que la situación está “controlada”, y que los cuerpos de Policía y Bomberos están trabajando para “restablecer la ciudad a la normalidad”, algo, en palabras del edil, “difícil, porque esto no para”, en referencia a las condiciones meteorológicas.

 

Otero ha indicado que la gran mayoría de las casi 100 intervenciones de los Bomberos en las últimas horas han tenido lugar por culpa del viento, y ha querido mandar un mensaje: “La gente se tiene que ocupar un poco de sus cosas, deben tratar de asegurar enseres como macetas o demás cosas que tengan en las terrazas para evitar cualquier problemas, y, si no es necesario salir mucho, que se queden en casa”.