El ocio nocturno de Valladolid, obligado a renovarse para sobrevivir a la pandemia
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El ocio nocturno de Valladolid, obligado a renovarse para sobrevivir a la pandemia

Los negocios de este sector han tenido que reinventarse y adaptarse a las distintas medidas para evitar el cierre por la "enormes" pérdidas causadas por la pandemia.

Si a un sector le ha afectado de lleno la crisis del Covid-19 ese ha sido el ocio nocturno. Desde que se decretara el estado de alarma en marzo muchas discotecas, bares de copas y otros establecimientos no han podido abrir sus puertas para ofrecer sus servicios. Las restricciones de aforo, la prohibición de baile, el recorte de horario o el toque de queda son algunos de los problemas que se presentan a los propietarios de negocios de ocio nocturno. Muchos no han recibido ayudas y se han visto obligados a cerrar, otros han tenido que renovarse y dar otro tipo de servicios para poder seguir teniendo ingresos. ¿Cómo les ha afectado esta crisis sanitaria?

 

Alberto García es propietario de la Sala Cientocero, dedicada a conciertos, y el famoso bar El Tío Molonio, en la calle Alamillos de la capital. El primero de los establecimientos no se inauguró cuando se esperaba porque llegó el confinamiento y el segundo ha estado cerrado durante casi cuatro meses en 2020. Este hostelero no ha recibido ayuda más allá de los créditos ICO y una partida de 3.000 euros por parte del Ayuntamiento de Valladolid. “Es un gran esfuerzo por parte del Ayuntamiento, además nos han perdonado el impuesto de terrazas”, comenta Alberto García a TRIBUNA.

 

A nivel económico nos ha afectado de una forma brutal. Podemos sobrevivir aunque sea mínimamente para aliviar las pérdidas gracias a que el Ayuntamiento nos permitió abrir con una licencia provisional de cafetería", relata el propietario de El Tío Molonio. 

 

A parte de estos pequeños apoyos, para mantener a flote estos negocios vinculados al ocio nocturno, García ha tenido que reinventarse de acuerdo a las medidas sanitarias para contener el Covid-19:  “Hemos acondicionado terrazas, para trabajar en invierno, y en la sala Cientocero los conciertos los hemos organizado para que sean a media tarde”.

 

A adaptarse también se ha visto obligado Devaneo, en Pedrajas de San Esteban, uno de los bares de copas más conocidos de la comarca de Tierra de Pinares por sus concurridos 'viernes flamencos’ con los que se inauguraban las noches del fin de semana antes de la llegada de la pandemia. Su horario habitual era de las 23.00 a las 4.30 horas, algo impensable a día de hoy.

 

Todo esto nos lo han quitado de golpe y no sabemos cuándo lo recuperaremos”, asegura Jorge Martín, camarero y hermano del propietario del bar. Para hacer frente a la inesperada situación de su cierre por meses, este establecimiento que solía ser la pista de baile de jóvenes y mayores ha tenido que cambiar:  “Nos hemos reinventado. Este verano hacíamos actuaciones con dj al aire libre".

 

No obstante, este bar se vió aún más afectado por los confinamientos perimetrales que vivió la localidad de Pedrajas primero en el mes de agosto por dos semanas y después en el mes de septiembre por más de un mes, debido a que la incidencia acumulada era elevada y existía transmisión comunitaria.

 

"Con los confinamientos perimetrales de Pedrajas decidimos innovar y meter comida. Con el cierre de la hostelería en noviembre hacíamos pedidos de comida para llevar a las casas. Nos hemos reinventado constantemente para no parar de trabajar”, cuenta Martín sobre el último cambio del establecimiento, que se encarga en la actualidad de servir cenas en el local y llevar pedidos a domilicio.

 

Las pérdidas son enormes respecto a otros años y más en nuestra zona. Los confinamientos perimetrales han hecho mucho daño a la imagen de Pedrajas sobre todo el de agosto ya que abrimos todos los informativos durante días al ser de los primero pueblos confinados de España. ¿Quién iba a venir a nuestros pueblos después de ello con la imagen que dejaron los medios? Al final, la Junta dijo que los confinamientos perimetrales no eran la solución”, se muestra crítico el camarero con las administraciones y medidas que, a su juicio, han hecho que el sector en Pedrajas haya pagado más las consecuencias que en otros lugares.

 

Por suerte, este establecimiento puede celebrar que ha sobrevivido a estos duros meses. “Nosotros teníamos colchón y ahora trabajamos los de casa, pero los que les haya pillado con pocos ahorros temo que se puedan recuperar de esta crisis”, añade Martin preocupado por la situación del sector, para criticar las "pocas" ayudas recibidas, en su caso "600 euros por cese de actividad durante el confinamiento" y el no pagar la cuota durante "abril, mayo y junio”.

 

Francisco Javier Garrido, gerente del Desierto Rojo y de The Low asegura que las pérdidas ocasionadas son cercanas al 95% respecto al año anterior. "Llevamos casi un año sin poder abrir en condiciones para rentabilizar el negocios. Tampoco hemos recibido ninguna ayuda por parte de las administraciones".

 

Garrido cree que si no se dan soluciones por parte de las administraciones el sector tardará mucho tiempo en recuperarse de las pérdidas ocasionadas durante este año de pandemia. También han tenido que reinventarse al convertir una pista dedicada al baile en una zona con mesas y sillas para que la estancia en el bar sea lo más segura posible.

 

"Somos un sector al que se nos ha demonizado y nos ha dejado en mal lugar. Nos hemos adaptado a la normativa para que nuestros servicios sean seguros. Invertimos dinero para adaptar nuestro negocio a las medidas sanitarias vigentes y tan solo dos semanas después nos hicieron cerrar de nuevo", comenta apenado Francisco Javier Garrido.

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Las mismas críticas y preocupaciones tienen en la Asociación Provincial De Empresarios de Hostelería de Valladolid sobre el sector del ocio nocturno, que ha sufrido pérdidas de un 70% respecto a otros años, tal y como precisa Juan José García, el vocal de bares musicales del mencionado colectivo. “No hemos recibido una mísera ayuda por parte de las administraciones, ni un euro”, lamenta.

 

No nos ha quedado otra que reinventarnos, por lo menos ahora podemos trabajar hasta las 10 de la noche y estamos contentos porque la gente se está portando, se nota el apoyo a la hostelería”, aplaude, no obstante, este hostelero, quien reclama la recuperación del horario habitual de estos establecimiento, si bien reconoce que en la actualidad lo ve "bastante difícil”.

 

“Veo mal el futuro para el ocio nocturno. Hay mucha incertidumbre y no dan soluciones”, lamenta sobre este sector luchador que, pese a los cierres, medidas y limitaciones, ha sabido adaptarse garantizando en su mayoría la seguridad frente a la pandemia. Ahora, los trabajadores de la hostelería solo encuentran un rayo de esperanza en la vacuna: "Se supone que todo irá  mejorando poco a poco”.

 

Comentarios

Pisuerga 04/01/2021 01:32 #9
no me da ninguna lágrima hacia estos propietarios....Cuando entrabas con la cartera llena....Y x nada la dejabas completamente..,..Así y todo deseo lo mejor para todo el mundo
copas 03/01/2021 23:21 #8
No hay problema compensan las pérdidas sirviendo copas a media noche a los políticos de Cs.
tomacopas 03/01/2021 17:10 #7
Tengo muchas ganas de que todo vuelva a la normalidad, entrar en una discoteca previo pago de entrada y que me cobren por un Lirios-Cola 20 euros
A mi no me dan pena 02/01/2021 14:41 #6
Durante años los gerentes de este tipo de establecimientos, por 2 hielos en un vaso de tubo,acompañados por 2 dedos de whisky y una Coca-Cola(que a ellos no les costaba ni 0.90€) te cobraban 5€, 6€ o más....... Si con esa ingente cantidad de dinero que han ganado todos estos años, han sido incapaces de ahorrar para cuando viniesen las vacas flacas, pues es su problema.

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