El nuevo sentido de circulación de la Calle María de Molina sigue generando confusión entre los conductores

Un automóvil da la vuelta tras percatarse que circula en sentido contrario. TRIBUNA

Atascos, indecisiones y varios conductores que se cuelan por dirección prohibida... las consecuencias de los primeros días del cambio de sentido en el último tramo de María de Molina.

A pesar de la doble señal de prohibido, una valla de obras y los continuos mensajes en medios de comunicación y redes sociales, alguno no se ha enterado que la calle María de Molina ha cambiado de sentido, por la reordenación de las líneas de Auvasa.

 

La imagen ha sido tomada esta misma mañana, a primera hora, en este lugar –que se ha convertido en conflictivo en los últimos días-. Un automóvil que circula desde Claudio Moyano hacia Doctrinos, da el intermitente en la intersección con María de Molina (hacia Paseo de Zorrilla) y gira en este sentido.

 

Alertado por los cláxones de otros vehículos, y de algún peatón que desde la acera le hace señas, el conductor se percata del error y tiene que hacer una maniobra para girar su coche y enderezarlo en el sentido correcto; menos mal que en ese momento ningún vehículo circulaba por la calle. Al parecer, según el testimonio de algunos comerciantes de la zona y de los propios taxistas, no ha sido este la única confusión desde que el pasado 2 de enero se invirtiera el sentido de circulación en el último tramo de esta calle.

 

"Se han producido atascos, indecisiones al volante, frenazos… Todo será acostumbrarse”, explica un conductor habitual de esta zona. El Partido Popular ha aprovechado la circunstancia para criticar esta “improvisada” medida y cargar contra Óscar Puente y el concejal de Vialidad, Luis Vélez.

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