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El nuevo edificio de la Seguridad Social de la Rondilla se convertirá en “una oficina sin papeles” de asistencia telemática

Se sustituye así el proyecto inicial de oficina de atención presencial y se sustituye por un centro de asistencia electrónica que podría entrar en funcionamiento en 2021.

La Seguridad Social transformará la oficina que construirá en la calle Cardenal Torquemada (antiguo colegio del San Juan de la Cruz) en un centro de asistencia electrónica para los ciudadanos que “será pionero en España”, tal y como ha explicado el director general de la Tesorería General de la Seguridad Social, Javier Aibar, que ha estado este miércoles en Valladolid presentando el nuevo proyecto.

 

El edificio, que podría estar terminado a finales del año 2020, ya fue presentado en octubre de 2017 por el entonces Secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos. No obstante, la finalidad inicial era la de acoger una oficina al uso, con un centro de atención presencial, al estilo de los ya existentes en la calle Boston y Sajambre.

 

Javier Aibar explica su razonamiento.  “Nos encontramos con un proyecto ya en marcha creíamos totalmente innecesario este uso, por eso hemos querido darlo la vuelta”. Para ello se ha optado por este nuevo modelo, donde el ciudadano podrá realizar telemáticamente, con la ayuda de personal de la entidad, sus trámites con la Seguridad Social.

 

Asimismo, el Ayuntamiento se ha sumado a la iniciativa y el centro funcionará como un registro más, donde los vallisoletanos también podrá realizar sus trámites: “desde pagar una multa, un impuesto o presentarse a un concurso público”, dice el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, quien no ha dudado en calificar esta nueva vuelta de tuerca al edificio de Cardenal Torquemada de “interesante". Además, el Ayuntamiento gestionará una sala polivalente de casi 150 metros cuadrados, con acceso independiente, para asociaciones y colectivos vallisoletanos.

 

El director general de la Tesorería General de la Seguridad Social, Javier Aibar, dice que se trata de “una oficina sin papeles, donde no existirá ni impresora”. Los ciudadanos podrán recibir formación y contarán con zona wifi, ordenadores, escáneres, tabletas y videoconferencias, “dirigidas principalmente a la población rural o a los ciudadanos con movilidad reducida”, según Aibar, quien relata que el centro tendrá tres zonas: “una para gestión asistida, otra de autogestión y una tercera para la zona de talleres”.

 

Óscar Puente ha recalcado que estamos ante “un nuevo concepto de oficina de atención al público pensando para una sociedad digital”. El proyecto cuenta con un presupuesto de 5,3 millones de euros. En julio de 2019 comenzarán las obras, con una duración de 15 meses. Si todos los plazos se cumplen, en el inicio del año 2021 podría entrar en funcionamiento.

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