El Museo Nacional de Escultura acoge mañana un concierto de jazz del cuarteto de saxofones 'Bisel'

El Museo Nacional de Escultura acoge mañana miércoles, dentro del ciclo de música 'Sonidos de entreguerras: entre el folklore y la vanguardia', el concierto de jaz que ofrecerá el cuarteto de saxofones 'Bisel', según informaron fuentes de dicho espacio museístico.

Dicho ciclo, que inundará mañana de música el Patio del Colegio de San Gregorio, ha sido organizado por el Museo Nacional de Escultura para este mes de julio con motivo de la celebración de su 80 aniversario.

  

Los años treinta del siglo XX son uno de los periodos más convulsos de toda la historia, con el auge de los totalitarismos, la década en la que tuvo lugar la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, tras el ascenso de Hitler al poder y la destrucción y el exterminio más salvajes.

  

Simultáneamente, fue una etapa de extraordinaria riqueza para la cultura. Las artes plásticas, la música, la filosofía aportaron obras maestras en esos años. Convivían autores, sistemas, poéticas de extrema diversidad y que formaban el mosaico que la perspectiva histórica nos permite admirar y distinguir desde nuestro presente.

  

Las influencias derivadas de otras músicas, una de las más destacadas en los años treinta del pasado siglo es, sin duda, la del jazz.

  

Carola Grinjear ha afirmado que "esos ritmos, esos giros melódicos se introdujeron en Europa con una intensidad difícilmente predecible en aquel momento".

  

Uno de sus principales valedores fue George Gershwin, para quien el jazz "se encuentra en la sangre y en el sentimiento de los norteamericanos".

  

Esa influencia se va dejando sentir en multitud de obras de autores y va dejando una huella en otros que van a dedicarse directamente al jazz.

  

Todo ello está presente en el programa del cuarteto de saxofones 'Bisel', donde, junto a obras del más genuino jazz norteamericano, se podrán escuchar músicas posteriores que han nacido de la esencia de los años que se evocan en este ciclo, con su frescura y su expresividad intactas.