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El Museo de Valladolid acoge una exposición que muestra la figura del Conde Ansúrez en el IX centenario de su fallecimiento

La exposición, además de un dibujo que reproduce la Colegiata realizado por Javier Blanco, muestra monedas acuñadas con el nombre del Conde, documentos o la presencia en la ciudad del escudo.

La directora general de Políticas Culturales, Mar Sanchojunto a la directora del Museo de Valladolid, Eloísa Wattenberg, han inaugurado este martes la exposición 'Valladolid y el Conde Ansúrez' en dicho museo, alojado en el interior del Palacio de Fabio Nelli, con motivo del Día Internacional de los Museos, "día que se establece para marcar un contacto más directo entre público y museos" y del 50 aniversario de este espacio expositivo.

 

Sancho explicó que este año, el lema elegido que pone de puesta de manifiesto esta actividad es 'Museos interconectados'. Asimismo, quiso destacar que "tenemos también en este arranque la celebración de la conmemoración del noveno centenario de la muerte del Conde Ansúrez, figura legendaria a la que se rinde homenaje por parte de la ciudad", señaló Sancho. 

 

La tradición ha atribuido a Pedro Ansúrez varias fundaciones importantes de la ciudad. La principal entre ellas, el Hospital de Esgueva, perduró hasta el siglo XX lo que permitió que unos pocos elementos de su patrimonio hayan llegado hasta nosotros.

 

Precisamente Wattenberg ha explicado que en el campo de la arqueología poco se ha podido "aportar" sobre el origen de la ciudad y la presencia del Conde, a pesar de las excavaciones en el entorno de la Catedral o la plaza de San Miguel y los aledaños, que han sido "parcas" a la hora de aportar documentación.

 

Aún así, hay textos documentados del siglo XI que sólo ellos aportan información fiable sobre este personaje y lo que sí se sabe es que la única fundación "cierta" del Conde fue la de la desaparecida Colegiata de Santa María, de la que hoy sólo es visible parte de la torre románica que permanece en la zona posterior de la Catedral.

 

En el entorno de su antiguo emplazamiento, ha explicado Wattenberg, en el subsuelo, se encuentra un yacimiento romano "de verdadera entidad" que la directora del Museo considera que "ha de protegerse" y debe documentarse en caso de intervención sobre ella.

 

La exposición, además de un dibujo que reproduce la Colegiata realizado por Javier Blanco, muestra monedas acuñadas con el nombre del Conde, documentos o la presencia en la ciudad del escudo, un blasón de escaques y jaqueles o "ajedrezado", ligado a Ansúrez.

 

Asimismo, esta muestra explica que el Conde no tuvo escudo propio y que el que se le atribuye es el de sus descendientes, los Armengol, que fueron condes de Urgel. Además de escudos, y como parte de los fondos del Museo, se pueden ver otras piezas como un cofre forrado de terciopelo que la tradición sostiene que perteneció a al Conde, una pareja de grandes cirios que pertenecieron a caballeros de la Cofradía de Esgueva, etcétera.

 

La muestra también concede importancia a la tumba del Conde, de cuyo enterramiento primitivo nada se sabe. En la segunda colegiata, construida en el siglo XIII, se localizó el sepulcro en varios lugares, hasta que en el XVII fue trasladado a la catedral actual, al espacio donde actualmente se encuentra. La historia local y la tradición apuntan a que la espada que hoy se conserva en el Museo, y que se muestra en la exposición, se encontró dentro de la tumba cuando ésta se abrió en el siglo XVI.

 

Algunos de los restos que forman parte de la colección del Museo y figuran en la exposición son: escudos bordados sobre tejido de brocatel, un cofre forrado de terciopelo que la tradición sostiene haber pertenecido al Conde, una pareja de grandes cirios que pertenecieron a caballeros de la Cofradía de Esgueva, restos del dosel que realzaba el retrato del Conde que en 1606 realizó el pintor Pedro Díaz Minaya, etc.