El Museo de Peñafiel marida vinos y toros en la festividad del patrón de los toreros

Ochenta personas disfrutaron de un espectáculo dirigido por el  sumiller del MPV, Miguel Ángel Benito, y el crítico taurino Santos García Catalán, que se cerró con flamenco.

Lleno completo en las 80 plazas disponibles en la Sala de Catas del Museo Provincial del Vino (MPV), ubicado en el castillo de Peñafiel, para disfrutar de una jornada de maridaje entre el mundo del vino y el mudo del toro, coincidiendo con la celebración de San Pedro Regalado, patrón de los toreros, y que ha que vinculado a seis grandes vinos con seis plazas de toros de primera categoría.

 

Bajo la dirección del sumiller del MPV, Miguel Ángel Benito, y del crítico taurino Santos García Catalán, los asistentes ha disfrutado de las características tan peculiares de cada uno de los vinos vinculadas a las esencias particulares de cada uno de los cosos taurinos, con sus leyendas y tradiciones.

 

En concreto, los participantes en la cata han disfrutado de un Tauromaquia Amontillado Viejo (D.O. Montilla-Moriles) con la Plaza de Toros de Los Califas; de un Navaherreros Garnacha (D.O. Vinos de Madrid) con la Plaza de Toros de las Ventas; de un Manzanilla Maruja (D.O. Jerez y Manzanilla Sanlúcar de Barrameda) con la Real Maestranza de Sevilla; de un Vegamar Crianza (D.O. Valencia) con la Plaza de Toros de Valencia; de un Zumbral (D.O. Málaga) con la Plaza de Toros de La Malagueta; y de un G22 Txacolí (D.O. Txakoli de Bizkaia) con la Plaza de Toros de Vista Alegre.

 

Para cerrar el festejo, el colofón lo ha puesto el flamenco a través de un espectáculo que ha contado con la guitarra de Raúl Olivar, el cante de Antuán Muñoz y el baile de Arturo Aguilar.