El Mirandés y el Pucela se la juegan: solo puede quedar uno

Match-ball para burgaleses y vallisoletanos este domingo (12 horas) en el Estadio de Anduva

En su serie de finales en las últimas jornadas, el Real Valladolid juega este domingo ante un  C.D. Mirandés, que, en caso de derrota, firmará prácticamente su descenso a Segunda B. Así pues, poco más se puede decir de la importancia del encuentro para ambos equipos.

 

La tensión se podrá cortar en Anduva, aunque el ambiente será espectacular porque el Fondo Norte del estadio, el fondo visitante, estará prácticamente lleno con la presencia de casi un millar de aficionados blanquivioleta que darán réplica a la animosa y fiel afición mirandesa.

 

En el campo, el partido será épico. El C.D. Mirandés pondrá toda la carne en el asador y el Real Valladolid, si no es capaz de adaptarse al partido, sufrirá muchísimo, por más que la clasificación diga que el equipo rojillo es el que peor números tiene como local en toda la categoría. Todo futbolista que se haya vestido de corto en Anduva conoce perfectamente la dificultad de ganar a los rojillos.

 

En el apartado de bajas, el Real Valladolid llega con las de Guitián y Drazic, por lesión, mientras que al C.D. Mirandés de Pablo Alfaro le faltarán su delantero centro, Urko Vera, y el centrocampista Provencio, expulsados la pasada jornada en Elche, donde el Mirandés ganó en el descuento por 0-1 después de jugar desde el minuto 40 en inferioridad numérica.

 

El Pucela afrontará el encuentro con Becerra, Pau Torres, Moyano, Markel, Álex Pérez, Lichnovsky, Rafa, Balbi, Jordán, André Leao, Sergio Marcos, Álex López, Míchel, Jose, Juan Villar, Espinoza, Raúl de Tomás y Mata. Por motivos técnicos quedaron descartados Ángel y Guzmán.

 

El partido será dirigido por el colegiado vasco Gorotegui Fernández y a la hora del mismo las previsiones climatológicas apuntan a nubes y claros, con una temperatura que rondará los 25º grados.

 

Tras el encuentro, los peñistas del Real Valladolid, que se desplazarán en cinco autocares a Miranda de Ebro, tendrán una comida de hermandad con los peñistas de la modélica entidad burgalesa.