El joven que se tragó dos dientes tras un puñetazo en Villalón mantiene su petición de 4 años para el supuesto agresor

E.P.

El procesado alega que se limitó a apartar al denunciante después de que éste le acusara de haberle robado la cartera.

"¡Me dio un par de puñetazos en la cara y me tragué dos dientes, ya que le sentó mal que me sentara junto a su novia para hablar con ella!", ha recordado David R.S. para resumir el incidente registrado el 25 de junio de 2017 en una peña de Villalón de Campos, en plenas fiestas patronales, donde supuestamente Daniel H.G. puso fin así a la conversación que la víctima mantenía con su entonces pareja.

 

Los hechos, vistos para sentencia este miércoles en la Audiencia de Valladolid, podrían traducirse para el presunto agresor en una condena de entre un año y nueve meses de prisión por delito de lesiones, junto con una indemnización de 3.035 euros, tal y como solicita el fiscal, y los cuatro años de privación de libertad y los 9.500 euros que ha mantenido la acusación pública, que aplica la agravante de deformidad, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

El lesionado, cuyo relato de los hechos es idéntico al ofrecido desde el inicio del proceso, mantiene que el 25 de junio de 2017 se encontraba disfrutando de las fiestas patronales de Villalón, localidad de la que había sido vecino con anterioridad, y entró entonces en una peña situada en la calle Marceliano Serrano donde, sobre las 08:30 horas, se encontró con una antigua amiga con la que inició una conversación.

 

El denunciante sostiene que fue entonces cuando el acusado, a quien no conocía, se acercó a él y tras espetarle "payaso" y "pelele" le propinó sendos puñetazos en la cara, uno de los cuales le partió dos piezas dentales que se llegó a tragar. Supo entonces que se trataba del novio de su interlocutora.

 

Con la cara ensangrentada, David R.S. acudió inicialmente al Centro de Salud de Villalón y acto seguido al cuartel de la localidad para presentar denuncia, tras lo cual, acompañado de dos agentes, se personó de nuevo en la peña para tratar de identificar a su agresor, que para entonces ya se había marchado a su casa.

 

MUY "PATOSO" Y "BORRACHO"

 

Sin embargo, el acusado, de 23 años y vecino de Bolaños de Campos, ha alegado que en ningún momento trató de agredir a David, al que no conocía de nada, y ha explicado que se limitó a tratar de apartarle cuando éste le llamó "muerto de hambre" y, con una botella de whisky en una mano, se abalanzó sobre él acusándole de haberle robado la cartera.

 

"No le había visto nunca. Estaba muy patoso y borracho y ya había estado molestando a la gente de la peña", ha apostillado Daniel, quien ha rechazado de plano la versión de que su reacción fuera a causa de los supuestos celos de ver a su novia hablando con otro. De hecho, ha asegurado que por aquellas fechas no mantenían relación alguna, pese a que un amigo del procesado haya confirmado en el juicio dicho noviazgo.

 

Otros testigos, vecinos del pueblo, que aquella mañana se encontraban en la peña donde se produjo el incidente han respondido con vaguedades y sin aportar detalles de cómo se produjeron los hechos y el motivo de los mismos.