El interior de un vehículo puede alcanzar 41 grados en las horas centrales del día, según un estudio de Rivekids
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El interior de un vehículo puede alcanzar 41 grados en las horas centrales del día, según un estudio de Rivekids

La empresa vallisoletana advierte de las consecuencias fatales de olvidar o dejar a un menor o una mascota en el interior de un turismo en las épocas de verano.

Entre las 14 y las 17 horas, con una temperatura exterior de 21 a 24 grados, un coche puede alcanzar en una hora una temperatura interior de 41 grados, es decir, un ascenso e 17 grados, mientras que la cifra sube hasta los 50 grados pasadas las tres horas de exposición, según un estudio sobre el golpe de calor en el interior de un vehículo llevado a cabo por la empresa vallisoletana Rivekids.

 

“Si vas en el interior de un vehículo sin climatización y en el exterior hace mucho calor, alguno de los ocupantes puede sufrir lo que conocemos como un golpe de calor. Una de las formas en las que se empieza a notar es sentir más calor, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, sequedad o algo de desorientación”, señaló el director general de Rivekids, José Lagunar.

 

No obstante, aclaró que "la mayoría de los vehículos tiene climatización y el interior del coche suele ser un lugar seguro porque puede estar a 24 grados cuando en el exterior hay 40 o 45 grados de temperatura". Por ello, el problema puede comenzar "cuando ese coche se detiene al sol y pasa varios minutos e incluso horas bajo el sol”.

 

Ante el peligro de dejar a menores o mascotas en el interior del turismo,  el presidente de la Sociedad Española de Atención al Paciente Crítico (SEAPC), e José María Arévalo, afirmó que “la hipertermia mayor de 40 grados de origen ambiental provoca afectación progresiva de muchos órganos, como muscular, cardiovascular, renal, pulmonar o neurológico, llevando a la muerte del niño, ya que, temperaturas por encima de 42 grados, conllevan la muerte celular". Recalcó que “los niños pequeños, por su inmadurez, son muy sensibles a temperaturas elevadas porque aún no tienen bien desarrollada la termorregulación”.

 

De esa forma, recomendaron no dejar nunca a un niño en el interior del coche solo, cubrir el sistema de retención infantil, cuando no está al niño, con una funda anticalórica o un sencillo parasol de salpicadero. De esta forma se conseguirá que la superficie de la silla, el arnés y el broche tengan mucha menor temperatura que si los da directamente el sol. Además, es importante rebajar la temperatura del interior del coche antes de montar al niño o bebé en el interior del coche.

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