El herido por una bala de goma, una de las dos únicas personas que ingresaron en hospital el 1-O, no perderá el ojo

Anaïs Franquesa.

El hombre herido por el impacto de una bala de goma durante una carga policial en la escuela Ramon Llull de Barcelona no perderá el ojo después de haberle sometido a una intervención de reconstrucción, y los médicos están pendientes de si recuperará la vista.

El hombre, de 38 años, continúa ingresado, ha explicado en declaraciones a los medios este miércoles la directora de litigios del centro Irídia por la Defensa de los Derechos Humanos, Anaïs Franquesa.

 

Ha dicho que la familia ha expresado su agradecimiento por las muestras de apoyo recibidas y que pide intimidad, y ha recordado a los ciudadanos que tengan información o imágenes y quieran colaborar que pueden enviarlas al correo electrónico victimes1oct@bcn.cat, puesto en marcha por el Ayuntamiento el lunes, en colaboración con el centro.

 

Preguntada por el uso de balas de goma en Cataluña, ha recordado que el Parlamento catalán las prohibió en 2014 --tras el caso de Ester Quintana-- porque había un consenso generalizado, algo que no afecta directamente a la Policía Nacional, que sí se "saltó este consenso" contra las balas de goma e hizo un "uso intolerable" de ellas contra la ciudadanía, según ella.

 

El servicio gratuito de atención a heridos durante el referéndum, suspendido por el Tribunal Constitucional, por cargas policiales se puso en marcha la tarde del lunes, y hasta este miércoles ha recibido entre diez y 15 peticiones incluyendo llamadas, correos electrónicos y visitas a la Oficina per la No Discriminación.

 

Preguntada por la actuación de la Fiscalía, ha dicho que debería investigar los posibles delitos del 1-O porque representa el interés general, y ha aseverado: "La posible doble vara de medir de la Fiscalía es altamente preocupante".

 

Ha recordado que éste es un servicio específico impulsado por el Ayuntamiento "por la gravedad de los hechos" del domingo, y que ofrece atención psicosocial y legal gratuita, con asesoramiento sobre procesos judiciales a los ciudadanos que lo requieran.

 

Este hombre herido por una pelota de goma fue uno de los dos ingresados en la jornada del 1 de octubre en hospitales. El segundo sufrió un infarto en un momento de tensión con la policía.