El Gobierno en funciones aprobará la prohibición de vender coches diésel, gasolina e híbridos a partir de 2040

Pedro Sánchez anuncia la aprobación este viernes de la norma que prohibirá vender vehículos nuevos con motor de combustión a partir de 2040.

El Gobierno anunció hace meses que pretende prohibir la venta de coches con motores de combustión de gasolina, diésel e híbridos desde 2040, y esa medida podría estar aprobada este viernes. Así lo ha anunciado este miércoles el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez. "El parque de automóviles se debe revisar para culminar en el año 2040 sin vehículos de CO2", ha señalado Sánchez. Esto afectaría sólo a vehículos nuevos, precisan fuentes del departamento de Transición Ecológica. La medida irá dentro de la nueva Ley de Cambio Climático.

 

El Gobierno quiere un sistema eléctrico cien por cien renovable en 2050. En ese tiempo de plazo se desarrollará las actuaciones que se establecerán en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y en la Estrategia de Bajas Emisiones que incluye el fin de todos los permisos de hidrocarburos, la prohibición del fracking más allá de 2040, el fin de los subsidios económicos a energías fósiles y la prohibición de matricular vehículos emisores de CO2 (incluidos los híbridos) después de esa fecha.

 

Es lo que consta en el documento base de trabajo del Ministerio para la Transición Ecológica para elaborar la Ley de Cambio Climático que desde este martes se trasladará a los grupos parlamentarios y sectores interesados. El Ministerio para la Transición Ecológica ha señalado que su objetivo es contar con un texto de amplio consenso para su remisión al Consejo de Ministros y a las Cortes Generales para su tramitación antes de final de este año.

 

Fuentes ministeriales han señalado que el objetivo planteado es descarbonizar la economía en 2050 con un plazo intermedio de 2030 y que el plan es que España supere la exigencia de esfuerzo estimado de la Unión Europea para el país en cuanto a reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en, al menos, un 20 por ciento, respecto a 1990. Esto es que el borrador prevé que España reducirá 60 millones de toneladas adicionales frente a los 290 exigidos.

 

Desde el Ministerio trasladan que se trata de un documento holístico que aborda las redes energéticas, la eficiencia, la edificación, el transporte o la fiscalidad y que prevé que, al menos el 20 por ciento de los Presupuestos Generales del Estado deberán tener un impacto positivo en la lucha contra el cambio climático.