El FC Barcelona, al borde del precipicio en Euroliga, se lleva otra pañolada

El conjunto de Georgios Bartzokas fue de más a menos y terminó perdiendo la fuerza cuando llegó el tramo decisivo del partido. Con esta derrota, el Barça tiene muy difícil acceder entre los ocho mejores del 'Viejo Continente'.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

FC BARCELONA LASSA: Rice (8), Perperoglou (3), Vezenkov (18), Koponen (15) Tomic (6) --cinco inicial-- Navarro (5), Claver (3), Faverani (2), Eriksson (-) y Munford (2).

 

GALATASARAY ODEABANK ISTANBUL: Guler (2), Micov (8), Fitipaldo (4), Schilb (16), Pleiss (2) --cinco inicial--; Tyus (19), Koksal (2), Preldzic (-), Daye (2) y Diebler (14).

 

PARCIALES: 16-10, 12-16, 22-19, 12-24

 

ÁRBITROS: Pukl (SLO), Rocha (POR) y Koljensic (MON). Sin eliminados.

 

PABELLÓN: Palau Blaugrana. 4.585 espectadores.

El FC Barcelona Lassa complicó sobremanera su futuro en la Euroliga tras perder este viernes con el Galatasaray Odeabank Istanbul (62-69) en la vigésimo segunda jornada de la primera fase y acumula cuatro derrotas consecutivas que le alejan de los cuartos de final en la máxima competición europea.

 

El conjunto de Georgios Bartzokas fue de más a menos y terminó perdiendo la fuerza cuando llegó el tramo decisivo del partido. Con esta derrota, el Barça tiene muy difícil acceder entre los ocho mejores del 'Viejo Continente' por lo que deberá apelar casi a un milagro y esperar que el resto de resultados le acompañen.

 

El duelo no anunciaba una derrota de los catalanes, sobre todo porque el comienzo fue bueno y porque Vezenkov y Koponen pusieron mucho de su parte para arrimar la sardina al ascua blaugrana. Sin embargo, el 'Galata' salió triunfador del Palau, infligió la duodécima derrota al Barça en 16 partidos y cogió un gran balón de oxígeno para escapar de abajo.

 

El dúo fue de lo mejor este viernes, donde no estuvieron precisamente acertados desde el perímetro. El chipriota -nacionalizado búlgaro- y el finlandés sacaron al Barça de cada apuro ante el atasco que sufrieron desde el perímetro. Ni Navarro, ni Rice tuvieron la muñeca engrasada en un Barça que ganaba por aquel momento gracias a su trabajo en el rebote defensivo (28-24, min.19).

 

Sin embargo, las sensaciones impidieron creer que el partido sería de color blaugrana en la segunda mitad. Primero porque el Galatasaray no se rindió nunca y segundo porque Alex Tyus se empeñó en sacarle brillo a su clase desde el lanzamiento exterior y también en defensa. Dos de sus tapones resultaron vitales para avivar a los pupilos de Ergin Ataman.

 

El paso por vestuarios mejoró la versión de los locales, que también jugaron bajo la presión de no poder fallar. Koponen continuó con su noche y estiró la renta (36-28) que no pudieron conseguir sus compañeros, entre ellos un pobre Xavier Munford, que apenas pudo aportar dos puntos en su debut como azulgrana.

 

El duelo comenzó a complicarse para un Barça que vio fantasmas cuando todavía no los había. Entre Schilb y Diebler, con un triple sensacional a escasos minutos del final (59-64) condenaron al cuadro de Bartzokas, que entregó la cuchara ante el colista de la Euroliga y evidenció que atraviesa desde hace tres meses uno de los momentos más delicados de su historia europea.