El Estadio Zorrilla se engalana para la ocasión

El vetusto templo del fútbol vallisoletano, ahora también del rugby, ha renovado la pintura en sus fondos antes de la Copa del Rey. También, durante la tarde de ayer sábado 29, se instalaron las porterías y se hicieron las pruebas con el marcador.

Zorrilla muda su piel para convertirse en Twickenham. Abajo las porterías, arriba los palos. Nueva mano de pintura, para que este estadio inaugurado para el Mundial de 1982 parezca nuevo y luzca bien en televisión. Y el marcador, a punto, para que no haya fallos ni sorpresas.

 

Así es como preparaban durante la tarde del sábado 29 de abril, a unas horas de la Final de la Copa del Rey de rugby, el José Zorrilla. El mismo verde sobre el que concluía el empate a uno entre Real Valladolid y Numancia, derbi regional. Un derbi que en esta ocasión no se repetirá en la final del oval, pero que no por ello ha menguado el interés de los aficionados vallisoletanos. Al necesario cambio de las porterías y el repintado de líneas lo han acompañado las pruebas en el luminoso, con ambos escudos y rótulos, y una limpieza y nueva capa de pintura, morada, en los fondos norte y sur.

 

A las 10 de la mañana de este domingo 30 de abril comenzará la fiesta en los aledaños del estadio. Un campo que añora grandes tardes deportivas y que ahora, con el rugby, tiene la oportunidad de volver a sentir el latir de más de 26.000 corazones. El estadio, con la amenaza de la lluvia, ya espera ansioso y elegante el pitido inicial.

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