El esquí en España; la excelencia en pistas

Afortunadamente, la ola de frío de estos días trae buenas noticias para los amantes del esquí. La temporada 2016-2017 tuvo un comienzo con unas expectativas que se han venido cumpliendo con el pasar de los meses, con unas previsiones que convertían esta campaña en una de las más ambiciosas de los últimos años. Una campaña que, para las estaciones del norte, va a ser más larga de lo habitual, alrededor de 143 días, cifra muy positiva en comparación con los 128 días de la última temporada.

 

Granada este año ofrece en sus estaciones el campeonato del  mundo de Snowboard y Freestyle Ski, que se celebra del 17 al 19 de marzo. Un motivo más que, junto al placer de su excelente calidad de nieve en polvo y sus más de 200 kilómetros de pistas abiertas, unas 115, convierte a Granada en objetivo único para practicar y disfrutar de los deportes de nieve en el sur de España.

 

Las estaciones situadas en Castilla León están todas abiertas, con una calidad de nieve excelente, con un mayor porcentaje de polvo. Solo en Segovia se dispone de 2,5 kilómetros de pistas, con una superficie esquiable de 9,2 hectáreas y con un espesor de 30 a 50 centímetros.

 

Igualmente en Asturias la estación Valgrande-Pajares fue inaugurada con 7,7 kilómetros  esquiables, que se suman a los 5,28 de Fuentes de Invierno y los 6 de San Isidro. Por supuesto, las situadas en los Pirineos fueron las más madrugadoras. Masella fue la primera abriendo sus pistas en noviembre del 2016, apenas unas horas después del temporal mientras que otros complejos, como Baqueira-Beret, La Molina, Vallter 2000 o Grandvalira (Andorra), abrieron pocos días después.

 

Pero si queremos elegir entre los mejores sitios para esquiar de España, tendremos que decidirnos por uno de los siguientes, todos abiertos para aprovechar los últimos días de temporada para este año, para aprovechar los días de Semana Santa y disfrutar de lo mejor de lo mejor en cuanto a estaciones de esquí nacionales se refiere. Desde Candanchú, en el nacimiento del río Aragón, la estación más veterana de España y el mejor lugar para aprender, Masella y Molina, a las hemos nombrado ya e insistimos, juntas suman 135 km esquiables y 117 pistas. Por su parte, Formigal, ubicada justo en la frontera con Francia, es la estación más grande de España, con 137 km esquiables y 97 pistas y Baqueira-Beret, en el Valle de Arán, con  120 km de pistas, sus 33 remontes y sus casi dos mil hectáreas esquiables. Por último, medalla de honor para Sierra Nevada, por su combinación espectacular de sol y nieve. Aquí se encuentra la cumbre más alta de la Península, el Mulhacén, que se puede casi acariciar desde la estación con mayor desnivel de toda España.

 

La mejor estación fuera de España, pero también la más cercana

 

España tiene el grado de excelencia en todo lo concerniente a la oferta turística en todas sus vertientes y, aún más, si hablamos de aquel que se refiere al turismo de montaña en relación a los amantes del deporte de nieve.

 

Pero fuera de nuestras fronteras, con un pie en España y otro en Francia, existe el principado de Andorra, un pequeño estado independiente donde las montañas son altas, la nieve abundante y el sol casi omnipresente todo el año, gracias a la orientación mediterránea del territorio. Estas condiciones presentan el skí en Andorra como privilegiado, esquiar en uno de sus dos grandes dominios esquiables, Grandvalira y Vallnord, hacen del esquí Andorra una experiencia única y maravillosa. Entre estos dos puntos suman 115 remontes, con capacidad para trasladar más de 156.000 esquiadores por hora. 60 años después de la instalación del primer telesquí, Andorra acoge ya grandes acontecimientos internacionales de los deportes de invierno, como la Copa del mundo de esquí alpino, la Copa del mundo de velocidad o la Copa del mundo de esquí de montaña.

 

Las estaciones andorranas suelen tener un gran número de visitantes en Semana Santa y así ha sido en años anteriores, con una media de ocupación hostelera cercana al 70% y con un crecimiento porcentual anual en progresión constante. El año pasado hubo un total de 54.036 esquiadores disfrutando de sus pistas, 32.335 personas más que el año anterior. Este año se espera que este aumento continúe  y supere el 80% de las plazas totales.

 

Andorra se ha convertido, en pocos años, en referencia para los amantes del mundo del ski, tanto por la calidad de sus pistas y su nieve como por la calidad hotelera y de servicios que se han creado a su alrededor.