El Encuentro más caluroso

La Virgen de las Angustias y Cristo Camino del Calvario protagonizan uno de los momentos más emblemáticos de la Semana Santa, en una cálida noche.

Calor. Cielos despejados, sin noticias de la lluvia… ¿Es Semana Santa? La Pasión 2017 se recordará en Valladolid como aquella en la que se pudo disfrutar de las procesiones en manga corta, incluso en las que se celebran por la noche. Con el astro rey resistiéndose a esconderse sobre el horizonte de Valladolid, a las nueve menos las puertas de la iglesia penitencial de las Angustias se abrían y de ellas salía una imponente planta de procesión, con muchos cofrades, mantillas y niños, el futuro de la Semana anta está asegurado.

 

Minutos antes, de la iglesia de San Andrés salía, también en hombros, la imagen de Cristo Camino del Calvario, alumbrado por la cofradía del Santo Cristo Despojado, camino de la Plaza de Santa Cruz donde rememorar uno de los acontecimientos más dolorosos de la Semana Santa con el encuentro entre una madre desconsolada y su hijo camino de la muerte.

 

En la Virgen de las Angustias protagonizó la llamada de honor el poeta Antonio Piedra. Antes de llegar a la Plaza de Santa Cruz, la cofradía del Despojado realizó un acto penitencial en el sanatorio del Sagrado Corazón por todos los enfermos. Pero el momento más esperado por todos fue el Encuentro, ante miles de personas y con la fachada del Palacio de Santa Cruz como telón de fondo a esta sobrecogedora escena.

 

Los dos pasos entraban meciéndose al compás para encontrarse y protagonizar un acto de oración. Los dos conjuntos, en hombros de sus cofrades, abandonaron la plaza para dirigirse hasta sus iglesias de partida. Antes de poner fin a la procesión, el Cristo del Olvido se encontraba con su Madre, la Virgen de Las Angustias y, más tarde, una emocionada salve a la talla de Juni despedía el desfile penitencial, donde la buena temperatura marcó una procesión en la que miles de personas abarrotaron las calles por las que discurrió la Señora de Valladolid.