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El dinero que esconde tu coche

Cuando tomas la decisión de cambiar de coche por una parte te alegras, por el coche nuevo, por el aire acondicionado, por los elevalunas…, pero por otra parte te da pena deshacerte del viejo, con el que has estado igual ocho años, o doce, ¡o más de veinte! Se te vendrán a la cabeza todos los momentos buenos que has pasado con él y estarás incluso tentado de no venderlo, pero al final lo más razonable es hacerlo.

El proceso

 

Intentar vender un coche viejo tiene sus complicaciones. Primero hay que limpiarlo como probablemente nunca lo has limpiado antes, sacando hasta el último trozo de galleta que se haya quedado junto a las guías de debajo del asiento. En esa limpieza aparecerá el único dinero que esconde tu coche si decides venderlo por tu cuenta: algún euro suelto, y aparecen horquillas y pins de los que ya ni te acordabas. No hay que olvidarse de vaciar la guantera por completo y de limpiarla bien a fondo.

Después hay que arreglarle las pequeñas cosas, el limpiaparabrisas agrietado, el tapacubos roto, ponerle una funda a la tapicería para que no se vea los años que tiene…

 

Cuando hayas hecho todo eso, tendrás que correr la voz entre tus amigos de que el coche está a la venta, hacerle fotos, enviarlas por whatsapp a todo el que se te ocurra, darte de alta en las webs de segunda mano para anunciarlo ahí también…

 

A continuación llegarán los primeros interesados y, por supuesto, te encontrarás de todo, gente más amable y gente más tosca, pero lo que seguro que tienen todos es la petición de que le bajes el precio al coche, sea el que sea. Si lo has puesto a la venta en 1.000 te pedirán 700, y si lo has puesto a la venta en 5.000 te pedirán 4.500. Es una constante. Regatear forma parte del mercado de segunda mano.

 

Cuando por fin tengas un comprador tendrás que hacer los trámites en la DGT para cambiar el vehículo de nombre. Fotocopias, formularios, colas, abonar las tasas… No puedes soltar el coche hasta que no tengas el contrato original de compraventa y una fotocopia del NIF del comprador.

 

Y por último tendrás que estar pendiente durante 15 días de que el nuevo propietario te envíe una copia del permiso de circulación ya a su nombre. Si no es así, tendrás que volver a la DGT a declarar la venta de tu coche.

 

¡Uf!

 

Ahora, el método fácil

 

Coge tu móvil o tu ordenador, abre www.vendermicoche.es y pide una valoración online gratuita y sin compromiso de tu coche. En pocos minutos sabrás cuánto te pagan por él.

 

A partir de ahí todo son facilidades.

 

La web tiene 72 marcas de coche. Raro será que tengas un coche que no esté incluido ahí, porque cada marca tiene además los correspondientes modelos, 3 puertas, 5 puertas, con portón, sin portón, gasolina, diésel... Si por casualidad tienes un vehículo que no aparece ahí, puedes llamarles por teléfono al 900 649 159 y seguro que te lo tasan igualmente.

 

Tienen 15 sucursales repartidas por España, así que es fácil que puedas encontrar una suficientemente cerca como para llevar el coche una vez que hayas comprobado la tasación y estés de acuerdo con ella. La tasación puedes comprobarla por internet.

 

Rematando la operación

 

Una vez que ya tengas claro el precio de compraventa, basta con que firmes los documentos correspondientes y ellos se encargan de hacer las gestiones para cambiar el vehículo de propietario y presentarlo todo en la DGT. Y de forma gratuita.

 

Si en algún momento habías pensado "me va a costar vender mi coche viejo", resulta que no, que vender tu coche es tan sencillo como contactar con una empresa que está acostumbrada a hacerlo todos los días. Además tendrás pago en el acto en menos de una hora.

 

De manera que el dinero que esconde tu coche en realidad está escondido en tu interior y en la forma en la que decidas venderlo. Si crees que vendiéndolo por tu cuenta le vas a sacar más dinero, pruébalo y compáralo con la tasación de vendermicoche.es, te vas a llevar una sorpresa.