El derbi se queda en casa

Robin Dourte trata de lanzar a portería.

El Recoletas Atlético Valladolid se llevó un igualadísmo choque ante el Viveros Herol BM Nava que se decantó en los minutos finales gracias al arrojo del Miguel Martínez y las paradas de César Pérez.

Recoletas Atlético Valladolid (26): César Pérez (P) (16 paradas), Diego Camino (6), Rubén Río (3), Robin Dourte (2), Jorge Serrano (4), Miguel Camino (2) y Víctor Rodríguez (3). También jugaron: Carlos Calles (P), Nico López, Roberto Turrado, Dani Pérez (1), Adri Fernández (2), Artur Patrianova (1), Miguel Martínez (2), Roberto Pérez y Manu García.

 

Viveros Herol BM Nava (24): Ernesto Sánchez (5 paradas), Álvaro Seabra (2), Agus Casado (6), Bruno Virseda (1), Nicole D' Antino (4), Andrés Alonso y Adrián Rosales (1). También jugaron: Yeray Lamariano (P) (8 paradas y 1 gol) Paco Bernabéu (1), Miguel Baptista, Edu Fernández (2), Carlos Villagrán, Rodrigo Pérez (6), Adrián Rosales (1) y Oleg Kisselev.

 

Parciales: 5-1; 6-4; 9-7; 10-8; 13-9; 13-11 (descanso); 14-14; 15-16; 16-17; 18-19, 24-24; 26-24.

 

Árbitros: Fernández Molina y Murillo Casero. Excluyeron a Nico López, Roberto Turrado, Adrián Fernández y Miguel Camino, por parte de los locales; y a Miguel Baptista, Álvaro Seabra, Andrés Alonso, Oleg Kisselev y Agus Casado, por parte del cuadro visitante. También expulsaron con tarjeta roja al jugador del Recoletas Atlético Valladolid Artur Patrianova.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 16 de la liga Asobal disputado en el Pabellón Huerta del Rey ante 2.500 espectadores.

 

El Recoletas Atlético Valladolid se lleva el derbi regional ante el Viveros Herol BM Nava en un choque de una intensidad frenética en el que las porterías brillaron y César Pérez y sus 16 paradas acabaron siendo determinantes para sellar el primer triunfo del equipo tras la vuelta de David Pisonero al banquillo.

 

La liga Asobal volvía a Valladolid y a Huerta del Rey tras casi dos meses de parón, la afición tenía ganas de balonmano y eso se notó. Un pabellón abarrotado para disfrutar del derbi regional entre el Recoletas Atlético Valladolid y el Viveros Herol BM Nava con más de 2.000 personas dispuestas a dejarse la garganta animando a los suyos.

 

La vuelta al banquillo pucelano de David Pisonero era un aliciente más de este encuentro al que los pucelanos salieron en tromba, dispuestos a demostrar que en este comienzo de segunda vuelta no se iban a dejar ganar tan fácilmente y menos en su feudo, la bombonera de Huerta del Rey.

 

A través de la solidez defensiva los gladiadores azules lograron abrir una importante renta nada más comenzar el encuentro (5-1) que obligaron al técnico navero a solicitar tiempo muerto cuando no habían transcurrido ni cinco minutos de partido. Con ese pequeño parón el BM Nava ordenó ideas y logró meterse en el partido e igualar fuerzas, aunque no les sirvió para hacer lo propio en el marcador a pesar de la dirección de Agus Casado desde el central.

 

El cambio en defensa de los pucelanos al avanzado en el 5-1, permitió al equipo volver a marcharse en el marcador en la recta final del primer periodo, pero las imprecisiones en ataque les impedían tener una ventaja mucho más holgada. Por otro lado las paradas de César Pérez evitaron que el conjunto segoviano pudiera dar la vuelta al marcador; tan solo en acciones aisladas y lanzamientos de siete metros conseguían acercase en el marcador.

 

Al descanso el Recoletas Atlético Valladolid se marchaba con una pobre ventaja de dos goles que como se vio a la salida de vestuarios le duró apenas un suspiro (13-11). Nada más comenzar el segundo tiempo el BM Nava igualó el marcador con un parcial de 0-2. No habían comenzado bien las cosas para los intereses vallisoletanos, muy atascados en ataque, que vieron como el rival se aprovechaba de estos minutos para ponerse por delante y hacer rugir a los más de 300 aficionados desplazados a la capital (16-17).

 

De nuevo, las intervenciones de César Pérez evitaban que los segovianos se marcharan más allá de un gol en el marcador, pero en el lado contrario, su homónimo, Yeray Lamariano impedía que los de Pisonero volvieran a mandar en el electrónico. El encuentro se convirtió en un correcalles y en un duelo de porterías, el más acertado se llevaría el gato al agua.

 

El partido entró en sus diez últimos muy abierto, dominando Nava en el marcador y tratando los pucelanos de darle la vuelta por todos los medios posibles. Huerta del Rey se convirtió en una caldera tratando de apretar para remar junto a los suyos. El arrojo del canterano Miguel Martínez, logrando una exclusión clave sobre el mejor jugador de Nava Agus Casado, y una parada portentosa de César Pérez acababan decantando el derbi a favor del Recoletas Atlético Valladolid por un apretado 26-24.