El Cuerpo de Bomberos de Valladolid: una profesión por vocación y no por obligación
Cyl dots mini

El Cuerpo de Bomberos de Valladolid: una profesión por vocación y no por obligación

En honor al Día Internacional del Bombero que se celebra este miércoles 4 de mayo, Tribuna Valladolid ha querido detallar la importancia de su labor profesional. 

Cuando nos encontramos ante un accidente, incendio o una catástrofe, los servicios médicos y los cuerpos y unidades de fuerzas del Estado siempre acuden para comprobar la situación, pero los que realmente se exponen al verdadero peligro son los bomberos. Estos profesionales desempeñan un trabajo donde están expuestos en su día a día a numerosas situaciones de grave amenaza y gracias a su gran labor son capaces de salvar muchas vidas a lo largo de toda su trayectoria profesional.

 

Desde 1999 hasta la actualidad, el 4 de mayo se celebra el Día Internacional del Bombero, en reconocimiento a los denominados "Héroes de Azul”. Esta fecha está marcada para reconocer a los bomberos su ensalzable labor en apoyo a la comunidad, poniendo en riesgo sus vidas en la extinción de incendios, rescate de personas y protección de espacios ambientales. En este día, se busca homenajear a los hombres y mujeres que realizan esta profesión.

 

Juan Carlos Abad, jefe del Servicio de Extinción de Incendios de los Bomberos de la Diputación de Valladolid, comenta como es el día a día dentro del parque de Bomberos de la Diputación de Valladolid: El día a día en un cuerpo de bomberos se divide en que los profesionales tienen planificadas unas ocupaciones de mantenimiento de las máquinas y de los vehículos. Además de desarrollar actividades de deporte, educación física y gimnasia necesarias para ejercer la labor de bombero de la forma más profesional”. Por su parte, Abilio de Vega, Suboficial de Servicios Generales del S.E.I.S. y P.C. dentro del Servicio del Ayuntamiento explica que “hay un horario establecido, está estipulado un horario para cada cosa. Ese horario comprende una parte que es de formación teórica diaria, que se aplicará después en la práctica en las maniobras en el patio y dura a lo largo de toda la mañana. Luego sobre las 16:00 horas se retoma la actividad con prácticas con material complementario o las disposiciones que adopte el jefe del operativo de ese mismo día hasta las 18:00 horas aproximadamente. A partir de ahí, la plantilla dispone de lo que es la actividad libre, que generalmente a la preparación física. La preparación teórica se realiza en aulas de formación, y los calendarios que ya están protocolarizados por la dirección los que se siguen exhaustivamente”.

 

Respecto a aquellas situaciones de más complicadas a las que se enfrentan estos profesionales, Juan Carlos detalla que “dentro del Cuerpo de Bomberos, no hay actividad sencilla, todas son complejas, en especial cuando se trata de realizar una intervención. Como todo en la vida, hay algunas operaciones que son más delicadas y otras que son más simples debido a que nos podemos encontrar factores externos que están fuera de control del Cuerpo de Bomberos. Si tuviera que elegir un hecho difícil de afrontar por parte de un bombero, no tengo ninguna duda de que son aquellos incendios que suceden en las viviendas o los llamados incendios industriales”. En definitiva, “aquellas alertas donde haya personas implicadas son las más complicadas de asumir para los bomberos” relata Juan Carlos. Abilio de Vega expone que para él, “el mayor problema al que se enfrenta un bombero es la complejidad de las múltiples intervenciones que realiza a lo largo de su vida profesional, porque tocamos muchísimos planos desde nuestra profesión: trabajamos el área de incendios, el área de accidentes de tráfico, área de rescate y salvamento, etc.”

 

Los bomberos conviven diariamente con situaciones de grave peligro. “En este caso, desde lo que a mí me ataña, que es el Cuerpo de Bomberos de la Diputación de Valladolid, tienen una formación y una preparación impecable. Todos los profesionales que forman parte del Cuerpo de Bomberos de la Diputación de Valladolid son perfectamente aptos, son capaces de trabajar con los equipos de protección personal, equipos de asfixia para incendios, rescate y salvamento adecuados para tratar de minimizar el riesgo al que el bombero está sometido en el ejercicio de su labor” describe Juan Carlos. Abilio de Vega, por su parte narra que  “Lo más complicado de nuestro trabajo es en el momento en el que hay una vida humana en juego, ya que antes de todos los bienes materiales que se puedan rescatar, lo primordial es tratar de salvar la vida de las personas”.

 

Ante estas situaciones de amenaza, el profesional tiene que ser capaz de manejar la presión y la cabeza, de tal forma que pueda ejercer su labor de forma correcta “los bomberos están perfectamente cualificados para ejercer su profesión ante estas situaciones de grave peligro. Dentro del cuerpo, también hay un sistema formado por cabos y jefes de parque que se responsabilizan de las tareas de dirección y mando. El bombero tiene que hacer siempre su labor de forma eficaz para resolver el desastre, da igual si se trata de un incendio, un accidente de tráfico, un derrumbamiento, etc. El riesgo y esta profesión viven dados de la mano, por lo que nuestra labor es tratar de reducir ese riesgo en la medida de lo posible” argumenta Juan Carlos.  “El bombero tiene que tener preparación física, preparación mental y tiene que saber llevar el material que maneja en su trabajo, porque en situaciones en las que hay personas implicadas, el riesgo es mayor” defiende Abilio sobre la importancia de gestionar la mente de un bombero.

 

Respecto a las cualidades y características que debe tener un buen bombero, Juan Carlos explica que “la principal cualidad que debe de tener un buen bombero es su formación, a partir de ahí, son necesarias otras muchas cualidades para desempeñar su labor de manera correcta. Es necesario que el profesional tenga mucho interés, temple, dedicación por el oficio que está ejerciendo. Obviamente, para esta profesión, es necesario ser un buen profesional, y tener una buena preparación y forma física para afrontar situaciones de peligro”. Abilio de Vega, coincide con Juan Carlos, ya que para él “un buen bombero lo primero que se le pide es tener buena forma física pero tiene que ir acompañada con una buena formación teórica, práctica y después tiene que tener por encima de esa aptitud, la actitud”.

 

Por último, el jefe del Servicio de Extinción de Incendios de los Bomberos de la Diputación de Valladolid aconseja a aquellos que en un futuro quieran desempeñar esta profesión: “Mi principal consejo para una persona que quiere realizar esta labor es que esa persona tenga interés por la profesión. Luego le acompañan otras características importantes para el desempeño de esta labor que se van adquiriendo con el tiempo, como por ejemplo, la formación, la experiencia y la capacidad, que se puede ir mejorando poco a poco”, finaliza Juan Carlos. De otro modo, Abilio recomienda a las personas que estén dispuestas a ejercer esta profesión que “lo primero que intente prepararse lo máximo posible a nivel educativo y a partir de ahí, tiene que tener un buen físico para superar las pruebas de acceso y después para que ese entrenamiento le sirva para ser un buen bombero, y por último, que tenga la ilusión suficiente para desempeñar esta profesión”.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: