El Cuarteto Ribera conmemora el 250 aniversario del nacimiento de Beethoven en el Museo Nacional de Escultura

Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Un ciclo de conciertos estacionales titulado 'Beethoven, el escultor de un estilo' buscará atraer a la provincia la dimensión de la música clásica bajo la influencia del compositor alemán.

Este año 2020 se celebra el 250 aniversario del nacimiento de Ludwig van Beethoven y el Museo Nacional de Escultura, en su compromiso con la cultura de Valladolid, y su apoyo al arte de la música, homenajea al genio de Bonn con la celebración de un conjunto de conciertos estacionales que correrán a cargo del Cuarteto Ribera.

 

La unión de este ensemble, con quien se establece por segundo año consecutivo una residencia musical, con el Nacional de Escultura supone para el Cuarteto Ribera la posibilidad de seguir usando un escenario institucional de rango nacional donde dar a conocer su trabajo. Al mismo tiempo, brinda a este museo la oportunidad de poner banda sonora a sus colecciones y exposiciones temporales, y de colaborar con jóvenes artistas y de ofrecer lecturas transversales a su patrimonio.

 

'Beethoven: el escultor de un estilo', es el título que aglutina el grupo de conciertos que se ofrecerá en el museo a lo largo de este año. Se trata de cuatro sesiones que comprenden todos los periodos compositivos del músico anfitrión, así como sus relaciones estilísticas y temáticas con compositores de otras épocas.

 

Los conciertos, que se celebran en emblemáticos y sonoros espacios del Museo Nacional de Escultura, como son la capilla y el patio del Colegio de San Gregorio, contarán con una duración aproximada de una hora e irán acompañados de comentarios en directo. Para poder rastrear la "cocina" de estos, se incorpora como novedad la fórmula del "ensayo abierto" a fin de acercar al público todos los detalles de su preparación. Con ello se pretende dinamizar el acercamiento y comprensión de la música clásica, así como promover el diálogo entre los intérpretes y su audiencia.

 

El primer concierto, 'La forja de un estilo', hace un repaso de los antecedentes inmediatos del cuarteto de cuerdas. Los tres compositores a los que se dedica trabajaron en fechas muy próximas entre sí; los dos primeros, Boccherini y Haydn, se pueden atribuir la construcción del cuarteto como tal, si bien el italiano quedó ensombrecido por la cantidad y calidad del, ya en aquellos días, afamado Haydn. Nacido unos años antes, Beethoven estudiaría con este último para después superarlo con creces y hacer de su obra para cuarteto un legado inmaterial y atemporal que revolucionaría la música europea.

 

'Beethoven y lo inacabado' es el título del concierto previsto para el verano. En esta ocasión se combinará el ciclo de Beethoven con uno de sus cuartetos de cuerda Razumovsky, y otros tres compositores que dejaron sus obras inacabadas.

 

El otoño es para 'La sombra de Beethoven', con la interpretación de su último cuarteto en Fa Mayor y 'La muerte y la doncella de Schubert', dos obras compuestas con dos años de diferencia y de gran intensidad emocional. Los dos compositores se acercan al final de una trayectoria: Beethoven, de forma casi enigmática, se pregunta por el destino en su último movimiento y Schubert, que atraviesa un periodo de enfermedad, compone en clave poética una de las grandes obras de la historia de la
música.

 

Cierra el ciclo 'Beethoven futurista', un concierto con el que el Cuarteto Ribera pretende plasmar la contemporaneidad de este artista, al tiempo que comprobar las influencias que sus composiciones han ejercido en la música del siglo XX.