El Cristo de las Mercedes, al son de su nueva marcha procesional en Valladolid

El compositor riosecano Pablo Toribio y el abulense Eugenio Gómez han compuesto una nueva pieza musical para el imponente crucificado de Pompeyo Leoni.

La noche de Miércoles Santo en Valladolid se tiñó de solemnidad en la salida del Cristo de las Mercedes de la Cofradía de las Siete Palabras. Su seriedad, el orden de sus cofrades, una cuidada planta de procesión y la imponente talla del crucificado ha permitido que esta procesión sea ahora referencia en la Semana Santa de Valladolid.

 

Muchísima expectación en su salida de la iglesia de Santiago Apóstol, en uno de los momentos más emotivos. Silencio y poca luz para realzar el instante en el que la Cofradía de las Siete Palabras procesiona a hombros a su Cristo titular, tallado en el siglo XVI por Pompeyo Leoni.

 

El cortejo procesional, perfectamente ordenado, se ha iniciado en Atrio de Santiago, para seguir por Héroes del Alcázar, Zúñiga, Santiago, Plaza Mayor, Ferrari, Fuente Dorada, Cánovas del Castillo, Cascajares y Arribas hasta la catedral, donde la talla entró con los sones de la marcha de Jerusalén. Antes, en la Calle Santiago, una nueva marcha, compuesta por el músico y compositor riosecano Pablo Toribio y por el abulense Eugenio Gómez, ponía la Banda Sonora al imponente crucificado.

 

Tras el rezo del Miserere, la procesión volvió sobre sus pasos hacia la iglesia de partida, donde de nuevo la entrada del Cristo de las Mercedes fue uno de los momentos más emocionantes, con la plaza otra vez a oscuras y un silencio sepulcral, que sobrecogía a cofrades y espectadores.