El Cristo de la Luz ilumina Valladolid para dar paso al Jueves Santo

El Cristo de la Luz a la salida del Palacio Santa Cruz. JUAN POSTIGO
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Miles de personas se congregaron frente al Palacio de Santa Cruz y en sus calles aledañas, en un recorrido marcado por el buen tiempo y el sol.

La Semana Santa de Valladolid tiene un don especial, un carácter único. Y es que es capaz de iluminar los corazones de aquellos fieles que se congregan por sus calles, de dejarles boquiabiertos y de hacer que el silencio se convierta en una muestra de respeto majestuosa. Bien hay que decir que todo es más fácil si brilla el sol en el cielo, ese mismo que dio un cariz especial al Cristo de la Luz, que una vez más no falló a su cita con el Jueves Santo.

 

Es ya la tónica habitual, todos lo esperan con expectación año tras año. Era el momento de que el Jueves Santo diera comienzo con la procesión del Cristo tan esperada por los cientos de estudiantes a los que se homenajea como por las miles de personas que se dieron cita a las 11.00 horas frente al Palacio de Santa Cruz.

 

Con el majestuoso edificio de fondo, que a pesar de su grandeza apenas tenía espacio entre sus puertas para que pudiera salir la enorme figura del Cristo crucificado, y siempre después del toque de campana tan clásico año tras año, el paso comenzó a avanzar por las calles de Valladolid bajo el mayor silencio posible.

 

Era el turno del Coro Universitario, que empezó a entonar los cánticos fieles mientras la figura se iba abriendo paso de manera bamboleante. Por allí se dejaban ver también el rector de la Universidad, Daniel Miguel y el delegado de la Junta de Castilla y León, Pablo Trillo.

 

Y es que se trata de un espectáculo único para abrir el Jueves Santo, un acto previo a la locura cofrade en la que se convertirá Valladolid este jueves. La Plaza de la Universidad, Arzobispo Gandásegui y la Plaza Portugalete volvieron a deleitarse con la imagen de casi cuatro siglos de antigüedad tallada por el mismísimo Gregorio Fernández, para después alcanzar la Catedral.

 

Sin duda, el buen tiempo que acompañará durante unas cuantas horas, al menos hasta el sábado, ayudó a que la procesión del Cristo de la Luz fuera todo un éxito. Decenas y decenas de cofrades de color rojo y negro llevando a hombros toda una imagen de la Semana Santa vallisoletana, hicieron patente una vez más que Valladolid ya está en el culmen de sus días de Pasión.