El comercio de Valladolid cierra el primer mes de rebajas con un descenso de ventas de entre el 10 y el 15%

El comercio de Valladolid ha cerrado el primer mes de rebajas con un descenso de ventas de entre el diez y el 15 por ciento después de una temporada marcada por un "tiempo desfavorable" y un "descenso generalizado del consumo".

Así lo ha trasladado Avadeco en un comunicado recogido por Europa Press en el que, además, señala que las rebajas no permiten la "esperada recuperación" de las ventas en el comercio de Valladolid.

 

En este sentido y tras refrendar la "preocupación" de los comerciantes ante el "continuo deterioro de las ventas, la limitación de los márgenes comerciales y la falta de apoyo de las administraciones", Avadeco cifra en el 80 por ciento el porcentaje de comerciantes que dicen haber vendido menos que el año pasado frente al 15 por ciento que ha repetido ventas y "sólo" un cinco por ciento que reconoce un aumento.

 

Asimismo, el 75 por ciento juzga el resultado de las rebajas en el mes de julio como "insatisfactorio" y, por sectores, el textil señala que las ventas han bajado un 20 por ciento, el calzado un 15 por ciento, el deporte un doce por ciento y el equipamiento de hogar, un 22 por ciento.

 

"Las continuas promociones y la desaparición del efecto rebajas al eliminarse la fecha fijas de inicio ha influido negativamente en las ventas", destaca Avadeco antes de transmitir que los comerciantes consideran que el comercio no puede estar en permanente rebaja, "algo que incita a la competencia desleal" teniendo en cuenta que hay comercios "que llevan tres o cuatro años en liquidación", o que a su juicio "desacredita al comercio y perjudica a la competencia".

 

Para la asociación vallisoletana, mientras no mejore la capacidad de compra del consumidor y se recupere la confianza en la situación económica será "muy difícil" que mejoren las ventas del comercio, que en la actual coyuntura actúa como sector refugio debido a la finalización de las ayudas por desempleo, que hace que algunas personas decidan entrar en el sector," en muchos casos sin la preparación adecuada y sin conocer la realidad de un sector asfixiado por la parálisis del consumo y con elevados gastos, impuestos, rentas, seguridad social".

 

Los comerciantes ven con pesimismo el futuro más inmediato: el 20 por ciento indica que si las ventas no mejoran se verán obligados a cerrar en los próximos meses, y además apuntan a la falta de apoyo de la administración en materia tributaria y en acciones que sólo favorecen a las grandes superficies con medidas como la liberalización de horarios comerciales.

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