El cineasta Mohammad Rasoulof agradece en la Seminci que el Gobierno iraní no pueda "encarcelar su mente"

Mohammad Rasoulof, durante la videollamada. E.P.

Debería haber recogido la Espiga de Honor, pero su país le ha prohibido trabajar y viajar fuera del país a la espera de cumplir su condena.

El realizador Mohammad Rasoulof, quien fue condenado a seis años de cárcel en 2010 por hacer cine, ha agradecido, sin embargo, que el Gobierno iraní no pueda "encarcelar su mente".

 

A Rasoulof, que debería haber recogido la Espiga de Honor de la 63 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), se le ha prohibido trabajar y viajar fuera del país a la espera de cumplir su condena, por lo que no ha podido asistir al certamen, aunque sí que ha estado presente a través de una videoconferencia.

 

Además, Seminci ha dedicado al cineasta iraní una la retrospectiva a su obra, reconocida por la crítica internacional, compuesta por cinco películas, del total de sus siete títulos, escogidas por el propio director. Se trata de 'Jazireh ahani' (La isla de hierro), 'Keshtzar haye sepid' (The White Meadows), 'Bé omid é didar' (Goodbye), 'Dast-Neveshteha Nemisoozand' (Manuscripts Don't Burn) y 'Lerd' (A Man of Integrity).

 

El reconocimiento internacional que ha logrado su filmografía no ha evitado que, desde que empezase a hacer sus películas, haya procurado tener siempre "bastante cuidado para no molestar a nadie", según ha confesado Rasoulof en declaraciones recogidas por Europa Press.

 

Con el objetivo de sortear la censura y poder expresarse libremente, el director hablaba de la problemática iraní de forma "indirecta" con la esperanza de que la idea tomase forma en la mente de los espectadores.

 

Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, fue detenido en pleno rodaje en 2010. La "ventaja", ha asegurado, es que desde entonces dejó de ser tan sutil y su estilo pasó a adquirir un carácter más directo, lo que le permitió ser "más libre".

 

Por esa razón, ha agregado, su filmografía presenta dos partes claramente separadas entre las películas 'Keshtzar haye sepid' (The White Meadows) y 'Bé omid é didar' (Goodbye), que se rodaron antes y después de su detención, en 2009 y 2011, respectivamente.

 

Rasoulof ha insistido en que jamás quiso enfrentarse al Gobierno iraní cara a cara "como dos toros en lucha" no quería enfrentarse al gobierno como dos toros en lucha por eso intentaba esquivar la situación. No obstante, el leitmotiv del Estado opresor contra el individuo está presente en toda su filmografía porque le ha acompañado durante toda su vida.

 

La falta de libertad y de derechos ha ocupado su mente "siempre", ha confesado, pues veía al Estado como "un gigante enorme y poderoso que intenta aplastar a los más débiles e inocentes para beneficio propio".

 

Según ha explicado el propio realizador, que permanece en arresto domiciliario, el sistema político iraní es "más complejo que una dictadura" porque funciona como una pirámide de poder en la que "siempre hay alguien por encima". "Es más peligroso y asfixiante que un sistema dictatorial porque funciona como un lobo que vive entre las ovejas y mientras engaña a unas, deja jugar a otras".