El cerrojo en defensa, clave para el objetivo del Real Valladolid

Masip despeja un balón en el partido contra el Barça B. LALIGA

Huesca y Cádiz son los equipos menos goleados de Segunda y los que marcan el camino desde los puestos de ascenso directo.

La Segunda División se caracteriza por ser una gran carrera de fondo en la que siempre vencen los más regulares, pero también los que menos encajan. La capacidad goleadora del Real Valladolid es buena y, hasta el momento, le ha salvado de varios apuros. Ahora, desde el cambio de 'chip' de Luis César, el conjunto blanquivioleta parece haber encontrado el mejor camino en defensa.

 

Los 45 goles anotados por el conjunto blanquivioleta le mantienen como el máximo goleador de la categoría de plata; en gran parte gracias al acierto de Mata, que lleva casi la mitad (19). Pero, para su desgracia, en su propia portería también ha habido demasiados tantos; concretamente 38, que le colocan como el cuarto que más encaja de los 22 equipos que forman la competición, junto a los que ocupan el descenso.

 

Solo hace falta echar un vistazo a las últimas temporadas para comprobar que los equipos ascendidos de manera directa fueron también -en su mayoría- los menos goleados. Como ejemplos más recientes, en la pasada, el Levante subió con claridad y con 32 tantos en contra; en la 2014/15, el Sporting de Gijón lo logró con 27; en la 2013/14, Eibar y Deportivo de La Coruña lo consiguieron con 28 y 36, respectivamente; y en la 2012/13, Elche (27) y Villarreal (38).

 

En la campaña 2011/12, el Real Valladolid logró el ascenso a través del play-off, pero fue el equipo menos goleado, con 37, junto al Celta de Vigo, que terminó con tres puntos más que los blanquivioletas y evitando la promoción. De estos ejemplos más recientes, en la 2015/16 se produjo una excepción con el Girona, quien solo recibió 28 y no quedó entre los dos primeros, ni subió después.

 

Regresando a la actualidad, se puede comprobar cómo Huesca y Cádiz se diferencian del resto por algo concreto: los goles en contra. El conjunto oscense lleva 18 y el gaditano, 14. Precisamente, los amarillos son el ejemplo más claro de que la clave está en defensa, ya que son el séptimo equipo que menos marca, con 26, por lo que sabe sacar buen rédito.

 

Al Pucela le quedan 17 partidos por delante y todo puede pasar hasta que concluya el campeonato regular. Tras 25 jornadas, y la buena racha que acumula, se encuentra a dos puntos del play-off y a cinco del ascenso directo. Nada es imposible y, habiendo encajado dos goles -solo en el último duelo- en cuatro partidos, debe acreditar que el camino del cerrojo no es solo un espejismo, sino una realidad en la que mantenerse.

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