El CBC Valladolid pierde contra el Palencia sobre la bocina

Graham Bell entra a canasta. CBC VALLADOLID

Un triple en el último segundo decantó un derbi igualado en el que los de Paco García rozaron la victoria.

CHOCOLATES TRAPA PALENCIA (76): Bryce Pressley (13), Sergi Pino (11), Lamont Barnes (10), Jordi Grimau (7) y Urko Otegui (12) -quinteto titular-. También jugaron: Jason Calliste (-), Andrés Miso Molina (4), Quique Garrido Foz (6), Dartaye Ruffin (-), Nikola Cvetinovic (11), Sani Campara (0), Carlos Toledo Zamora (2).

CBC VALLADOLID (73): Henri Wade-Chatman (13), Álex Reyes (2), Greg Gantt (4), Sergio de la Fuente (22) y Cristian Uta (4) -quinteto titular-. También jugaron: Rowell Graham-Bell (8) Eduardo Castaño (-), David Paniagua (-), Jito Kok (8), Daniel Astilleros (3), Óscar Alvarado (9) y Max Hopfgartner (0).

PARCIALES: 23-21, 15-13, 18-18 y 20-21.

ÁRBITROS: García León, Carlos Javier y González Cuervo, Juan Francisco.

Un espectáculo sin igual. El derbi castellano y leonés no dejó a nadie indiferente este viernes en el pabellón provincial Padre Adolfo Nicolás. Carramimbre CBC Valladolid y Chocolates Trapa Palencia ofrecieron un baloncesto de quilates en un partido que se acabaría decantando en el último segundo del lado local. Ambos conjuntos confirmaron que se encuentran en un gran estado de forma y que van a dar mucho que hablar durante lo que resta de temporada.

 

Comenzó el choque con un 4-0 para los visitantes. Buena entrada al partido para los de Paco García, que llegaron a Palencia para demostrar que habían ido a llevarse el choque. Sin embargo, esa sería la máxima renta de los visitantes durante toda la primera mitad. Tras los compases iniciales, el Chocolates Trapa Palencia se fue entonando hasta lograr llevar la manija del encuentro. En los minutos finales del primer cuarto logró un parcial de 8-0 en el gracias al que pasarían de un 11-14 desfavorable a un +5 de ventaja (19-14).

 

PROTAGONISMO EN LOS BANQUILLOS

 

A pesar de ello, las diferencias entre ambos conjuntos nunca llegaron a ser demasiado notables durante los primeros veinte minutos. Era un partido de detalles en el que la actuación tanto de Paco García como de Joaquín Prado sería determinante para el desenlace del choque. Lo vivido en el Padre Adolfo Nicolás durante el segundo cuarto bien se podría describir como una partida de ajedrez o un juego de estrategia. Las buenas defensas y un par de zonas para desconcertar al rival por parte de ambos equipos fueron la tónica dominante durante eeste asalto.

 

Al descanso el Chocolates Trapa Palencia llevaría la iniciativa en el marcador por una renta de cuatro puntos (38-34). Los mejores hasta el momento, con el permiso de los entrenadores, habrían sido, por parte del Chocolates Trapa Palencia, Sergi Pino (9 puntos y 14 de valoración) y, en las filas del Carramimbre CBC Valladolid, un Sergio de la Fuente en proyección de doble- doble (6 puntos y 9 rebotes).

 

UN TERCER CUARTO MEMORABLE

 

Si la primera parte había estado dominada por la razón la segunda parte sería la del corazón. Dos equipos entregados y una afición enfervorecida convirtieron el primer derbi de la historia en partido oficial en un encuentro para el recuerdo. Los primeros instantes de la segunda mitad serían para el Chocolates Trapa Palencia. Los de Joaquín Prado lograrían un parcial de 13-0 a la salida de vestuarios que les proporcionaría una máxima ventaja de +15.

 

Sin embargo, este Carramimbre nunca está muerto. Incluso después de haberle dado la puntilla. Los chicos de Paco García siempre reviven y lograrían remontar a base de garra y sacrificio para igualar el parcial del cuarto (18-18) y dejar todo como empezó en la segunda mitad: cuatro puntos de ventaja para los locales y todo pendiente para el cuarto final. Diez minutos de infarto.

 

Con las revoluciones a mil tanto dentro como fuera de la cancha, Chocolates Trapa Palencia y Carramimbre CBC Valladolid se dejaron todo en el campo para conseguir la victoria. Un triunfo que finalmente caría del lado local merced a dos triples consecutivos, el último de ellos sobre la bocina. La afición palentina enloquecida y los de Paco García, que no supieron administrar la ventaja con la que llegaron a los minutos finales, sufrieron un duro golpe, aunque murieron con las botas puestas. Nada que reprochar a un equipo que lo intentó todo pero la victoria se le escapó de entre los dedos de las manos.

 

En cualquier caso el pabellón Padre Adolfo Nicolás vivió el primer derbi de la historia. Y no fue un partido cualquiera. Fue un encuentro de poder a poder, un encuentro de los que crean afición por el baloncesto. Y esto no para. La semana que viene el Carramimbre CBC Valladolid recibirá al ICL Manresa. Otro encuentro de alto nivel. Un partido en el que los de Paco García buscarán nada más y nada menos que la décima victoria de la temporada.